Un INE bajo pedido, una ley sin ley y persecución sin fin

 

Por José Ureña

No fue necesario reformar la Constitución. Tampoco desaparecerlo. Bastó encender la maquinaria oficial en el Poder Legislativo y designar consejeros afines para tener un aparato electoral al gusto del Gobierno y sobre todo a satisfacción del señor Presidente.

Hoy esos consejeros, al mando de la filo morenista Guadalupe Taddei, son consecuentes con los dictados del jefe máximo y dan plena libertad a las corcholatas.

Ellas pueden hacer cuanto quieran: simular anuncios, montar espectaculares con recursos oscuros -oficiales y no-, acarrear a mítines aunque no les paguen a los acarreados, hacer actos en plazas públicas, convocar a funcionarios federales y locales todo el día y a toda hora, lanzar infundios contra la oposición, proponer cuanto quieran…

Cuentan con el INE de Guadalupe Taddei.

Ya no están los estorbosos Lorenzo Córdova y Ciro Murayama, para quienes contra el mandato presidencial “la ley es la ley” y a ella debían someterse todos, oficialistas, morenistas, lopezobradoristas y opositores.

Eso se acabó y así vamos a las elecciones del 2024.

 

EL PODER DEL ESTADO

Pero hay fantasmas. Lo dice un alto funcionario del Gobierno y por supuesto morenista:

-Es increíble. Nosotros comenzamos la campaña hace dos años y en menos de mes y medio la alianza PAN, PRI, PRD está en la certidumbre, en el mando mediático y nosotros no…

Se refiere, claro a la aparición de Xóchitl Gálvez como segura triunfadora en Frente Amplio por México, mientras las corcholatas se enredan porque el dedazo presidencial no ha definido.

Ha surgido con el vigor suficiente para concentrar las críticas de Palacio Nacional y con ellas movilizar a todo el aparato de Estado, incluidas las agencias de investigación (SAT, Hacienda, UIF, FGR), para destruirla.

Esta máquina no parará.

Por el contrario, las críticas y las persecuciones contra Xóchitl Gálvez aumentarán conforme avancen las campañas y se acerquen las votaciones de junio próximo.

Asunto fácil porque el INE va en la tónica de “no me vengan con que la ley es la ley”.

Y porque en lugar de prohibir mítines de gran magnitud para todas las corcholatas, deja en recomendación de preferentemente realizar actos en espacios cerrados, partidistas y con militantes y simpatizantes.

 

ELIMINACIÓN POSIBLE

Estos datos llevan a una tentación. En ese afán de congraciarse con Andrés Manuel López Obrador, ¿acaso el INE de Guadalupe Taddei no cumplió una orden presidencial al ordenarle dejar de criticar a Xóchitl Gálvez la semana pasada?

Porque hay un hecho evidente: la negativa de réplica -derecho constitucional- y las críticas cotidianas sacaron de control del Ejecutivo el proceso corcholatero por el crecimiento del Frente Amplio por México y la popularidad de Xóchitl.

Lo corroboraremos si extemporáneamente el INE de Taddei y el Tribunal Electoral de Reyes Rodríguez Mondragón inhabilitan a los aspirantes presidenciales y los descalifican a todos por actos anticipados de campaña.

Hacia medio septiembre tendríamos nuevos contendientes en ambos frentes, pero sin la estorbosa Xóchitl Gálvez, porque sería la manera jurídica de sacarla de la competencia.

La otra forma de eliminación no quisiera ni pensarla.