Patricio Sánchez Molinari tenía 53 años y celebraba una eucaristía en Guayaquil cuando una enorme cruz se desprendió detrás del altar. El accidente quedó registrado en la transmisión por redes sociales.
GUAYAQUIL, Ecuador.— Lo que comenzó como una celebración religiosa terminó en tragedia frente a los feligreses y cientos de personas que seguían la ceremonia por internet. El sacerdote Patricio Alfredo Sánchez Molinari murió después de que un crucifijo de grandes dimensiones se desprendiera de la pared y lo golpeara en la cabeza mientras oficiaba misa.
El accidente ocurrió la noche del sábado 17 de octubre en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ubicada en Guayaquil, una de las principales ciudades de Ecuador.
El religioso se encontraba frente al altar cuando la pesada estructura cayó repentinamente sobre él. Las imágenes de la transmisión muestran cómo los asistentes reaccionaron con gritos y llamados de auxilio, mientras algunas personas se acercaban para intentar ayudarlo.
Durante la emergencia, los feligreses pidieron que se solicitara una ambulancia. Sin embargo, el sacerdote falleció a consecuencia del incidente, según confirmó posteriormente la Arquidiócesis de Guayaquil.
¿QUIÉN ERA EL SACERDOTE?
Patricio Sánchez Molinari tenía 53 años, era originario de Cuenca, Ecuador, y pertenecía a la Congregación del Santísimo Redentor, una comunidad religiosa católica fundada en 1732.
Se desempeñaba como párroco de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, donde desarrollaba su labor pastoral y celebraba misas que también se difundían por redes sociales, lo que permitía a otras personas seguir las ceremonias a distancia.
Antes de su llegada a Guayaquil, prestó servicio durante varios años en la parroquia San Lorenzo de Vinces, en la provincia ecuatoriana de Los Ríos. Su fallecimiento provocó mensajes de pesar entre comunidades religiosas que reconocieron su trabajo y expresaron solidaridad con sus familiares y compañeros de congregación.
LA TRAGEDIA QUEDÓ REGISTRADA EN VIDEO
La transmisión en directo captó el momento en que el crucifijo se desprendió de la pared situada detrás del altar y cayó sobre el sacerdote.
La grabación comenzó a circular ampliamente en redes sociales durante el domingo, causando conmoción entre quienes presenciaron las imágenes. La difusión del video también generó llamados a tratar el material con respeto por la víctima y sus seres queridos.
Hasta los primeros reportes del caso, las autoridades no habían informado públicamente qué provocó la caída de la estructura ni si existían fallas en sus soportes.
Por ello, las circunstancias que ocasionaron el desprendimiento permanecen sin una explicación oficial confirmada.
LA IGLESIA CONFIRMA SU FALLECIMIENTO
El cardenal Luis Gerardo Cabrera Herrera, arzobispo de Guayaquil, confirmó la muerte de Sánchez Molinari mediante un comunicado en el que expresó sus condolencias a la familia del sacerdote, a la comunidad redentorista y a los fieles.
La noticia también fue lamentada por la parroquia San Lorenzo de Vinces, donde el religioso había ejercido anteriormente su ministerio.
La muerte del sacerdote ha dejado una profunda impresión entre los creyentes, no solo por las circunstancias inesperadas del accidente, sino porque ocurrió durante una celebración dedicada precisamente a la fe y la vida espiritual.
Mientras la comunidad católica despide al religioso, queda pendiente esclarecer por qué el crucifijo se desprendió y qué condiciones de seguridad presentaba la instalación dentro del templo.
