La Comisión Permanente del Congreso de la Unión aprobó la renuncia de Mónica Aralí Soto Fregoso como magistrada de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

La separación del cargo fue autorizada este miércoles con 26 votos a favor, cinco en contra y cinco abstenciones. La decisión tendrá efectos a partir del próximo 31 de agosto.

Soto Fregoso presentó su renuncia el pasado 17 de agosto, durante el Encuentro Nacional de Magistraturas Electorales 2026. Al comunicar su decisión, explicó que consideraba concluido un ciclo profesional de más de tres décadas en materia electoral y mencionó el compromiso adquirido con su familia de permanecer sólo por un periodo determinado en el servicio público.

El asunto fue incorporado a la sesión de la Comisión Permanente y tratado como de urgente resolución, lo que permitió discutirlo y votarlo el mismo día.

Oposición cuestiona ausencia de una “causa grave”

Durante el debate, legisladores de oposición señalaron que la Constitución establece que las renuncias de quienes integran el Tribunal Electoral únicamente proceden por causas graves.

Representantes de Movimiento Ciudadano y otros grupos parlamentarios cuestionaron que los motivos personales expuestos por Soto fueran suficientes para cumplir con ese requisito. También criticaron la rapidez con la que Morena y sus aliados procesaron la solicitud.

Por el contrario, legisladores oficialistas defendieron la aprobación y argumentaron que impedir la separación de una persona que ya no desea continuar en el cargo podría afectar el funcionamiento de la justicia electoral.

Mónica Soto llegó a la Sala Superior en octubre de 2016, tras ser designada por el Senado de la República. Su periodo original debía concluir en 2025; sin embargo, las reformas constitucionales extendieron su permanencia hasta 2028.

Además, presidió el TEPJF entre enero de 2024 y 2025, periodo durante el cual el tribunal resolvió asuntos relacionados con la elección presidencial, la integración del Congreso y la distribución de legisladores por representación proporcional.

Tribunal Electoral funcionará incompleto

La salida de Soto dejará a la Sala Superior con solamente cinco de sus siete magistraturas, debido a que la vacante generada por la conclusión del encargo de Janine Otálora Malassis tampoco ha sido cubierta.

La situación ha generado inquietud entre especialistas y consejeros del Instituto Nacional Electoral, pues el TEPJF deberá atender las controversias derivadas del proceso electoral 2026-2027 sin contar con su integración completa.

Hasta el momento tampoco existe certeza sobre la designación inmediata de una persona sustituta. Mónica Soto fue nombrada bajo el sistema anterior y no mediante voto popular, por lo que no puede aplicarse directamente la disposición que entrega la vacante a la candidata del mismo género que haya quedado en segundo lugar en una elección judicial.

Las disposiciones transitorias de la reforma apuntan a que las magistraturas pendientes deberán someterse a votación en la elección judicial de 2028. De mantenerse esa interpretación, el lugar de Soto permanecería desocupado durante los próximos dos años.

Con la aprobación de la Comisión Permanente, la magistrada concluirá formalmente su trayectoria en la Sala Superior el último día de agosto, tras casi una década dentro del máximo tribunal electoral del país.