De la Espriella toma el poder en Colombia y promete una guerra sin tregua contra el narcoterrorismo
El nuevo presidente colombiano ofrece a los grupos ilegales dos opciones: someterse a la ley o enfrentar toda la fuerza del Estado. Su llegada al poder también marca un nuevo acercamiento con Estados Unidos.
CALI. — Abelardo de la Espriella asumió este viernes la Presidencia de Colombia con una promesa clara: recuperar el control del territorio y enfrentar con toda la fuerza del Estado a las guerrillas, narcotraficantes y organizaciones criminales que han contribuido al recrudecimiento del conflicto armado.
El abogado, de 48 años y cercano al presidente estadounidense Donald Trump, juró el cargo para el periodo 2026-2030 durante una ceremonia celebrada en Cali ante representantes del Congreso.
“Juro a Dios y prometo al pueblo cumplir fielmente la Constitución y las leyes de Colombia”, afirmó De la Espriella al asumir formalmente la Presidencia.
Minutos después, frente a miles de elementos de las Fuerzas Armadas, cuatro tanques de guerra y dos helicópteros, el nuevo mandatario pronunció un discurso marcado por el llamado a recuperar el orden y la autoridad.
“Ha llegado la hora de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad”, sostuvo.
El presidente advirtió que su gobierno no permitirá acciones que pongan en riesgo la estabilidad del país y aseguró que combatirá “sin tregua” al narcoterrorismo y a las organizaciones criminales.
A los integrantes de los grupos armados ilegales les lanzó un ultimátum: “someterse al imperio de la ley o enfrentar la fuerza decidida del Estado colombiano”.
De la Espriella sustituye en la Presidencia a Gustavo Petro, con quien mantuvo una relación política marcada por la confrontación. El nuevo mandatario incluso acusó a su antecesor de intentar dar un golpe de Estado tras conocerse los resultados electorales.
Un nuevo aliado para Washington
La llegada de De la Espriella también supone un giro en la relación de Colombia con Estados Unidos, después de los constantes enfrentamientos entre Petro y Trump.
A la investidura acudieron una decena de jefes de Estado, representantes de la Casa Blanca encabezados por el fiscal general estadounidense y varios cancilleres, entre ellos el de Israel.
También asistió Gianni Infantino, presidente de la FIFA, en momentos en que el organismo rector del futbol internacional enfrenta una fuerte crisis.
Ante los representantes extranjeros, De la Espriella anunció que buscará fortalecer las alianzas internacionales con gobiernos que compartan los valores democráticos.
“Consolidaré de manera especial las alianzas estratégicas con aquellas naciones que comparten valores de democracia”, afirmó.
Como parte de este nuevo rumbo diplomático, el mandatario anunció que Colombia suscribirá el denominado Escudo de las Américas, una alianza de más de una decena de países impulsada por Trump para combatir el crimen transnacional.
El respaldo de Washington también podría traducirse en recursos para la nueva administración. El Departamento de Estado informó este viernes que Estados Unidos prevé anunciar una ayuda de mil millones de dólares para el gobierno colombiano, destinada a fortalecer las tareas de seguridad.
Con un discurso centrado en la recuperación del orden interno y un acercamiento estratégico con Washington, De la Espriella inicia así su mandato con el desafío de demostrar que su apuesta por la fuerza del Estado puede contener la violencia y recuperar el control de las zonas dominadas por organizaciones armadas y narcotraficantes.

