INTERNACIONAL

A 40 años de Chernóbil, Zelensky acusa a Rusia de terrorismo nuclear

Al recordar la tragedia de Chernóbil, cuyo 40 aniversario se cumplió este domingo, el presidente de Ucrania, Volodymir Zelensky, aprovechó la ocasión para arremeter contra Rusia por lo que denominó “terrorismo nuclear” que practica al ordenar que sus drones sobrevuelen constantemente la planta nuclear, lo cual, a su parecer, pone al mundo al borde de una nueva catástrofe atómica.

“Hace 40 años, el mundo se enfrentó a uno de los peores desastres nucleares de su historia: la explosión del cuarto reactor de la planta atómica de Chernóbil. Una cantidad significativa de material radiactivo se liberó al medio ambiente. Cientos de miles de personas se han dedicado durante años a mitigar las consecuencias de esta tragedia”, escribió Zelensky en su cuenta en Facebook.

El mandatario ucranio destacó la contribución de los más de 40 países que colaboraron para construir un sarcófago que cubre el reactor destruido por la explosión y que impide que la radiación se extienda.

“Esas estructuras son las que protegen contra las fugas de la radiación y la contaminación. Su mantenimiento y protección redundan en beneficio de todos, pero con su guerra Rusia pone el mundo al borde de un nuevo desastre provocado por el ser humano”, subrayó.

Después de reprochar al Kremlin que el año pasado un aparato aéreo no tripulado ruso se estrelló contra el sarcófago de Chernóbil, Zelensky afirmó que “el mundo no debe permitir que este terrorismo nuclear continúe y la mejor manera de lograrlo es obligar a Rusia a detener sus ataques insensatos”.

Cabe anotar que Rusia, que desde las primeras semanas de su “operación militar especial” se hizo con el control de la planta atómica de Zaporiyia, acusa a Ucrania en los mismos términos: sostiene que con frecuencia hace impactar drones en las cercanías de esa central para provocar una nueva catástrofe radiactiva.

La cancillería de Ucrania, por su parte, al honrar en un comunicado la memoria de las víctimas de la tragedia del 26 de abril de 1986 y “el heroísmo de quienes se impusieron en el camino de la muerte invisible” (al menos 600 mil soviéticos que acudieron a la zona del desastre para ayudar a superar los devastadores efectos de la explosión), sostuvo que Chernóbil se debió no sólo a un fallo técnico.

La tragedia de Chernóbil “es el veredicto que condena al sistema soviético construido sobre crímenes y mentiras deliberadas, un régimen que la Rusia actual intenta revivir”, indica.

“El régimen soviético no sólo fue responsable de las violaciones de seguridad que causaron el accidente. Su verdadero crimen fue el encubrimiento deliberado: el mundo permaneció ajeno a la catástrofe durante al menos dos días, mientras las autoridades la ocultaron a sus ciudadanos durante semanas y, el primero de mayo de 1986, cuando la radiación ya se había extendido ampliamente, obligaron a decenas de miles de personas en Kiev a participar en una manifestación” para celebrar el Día Internacional de los Trabajadores, como si nada hubiera sucedido.

“Hoy Moscú –concluye la cancillería ucrania– continúa con esta tradición de engaño y utiliza las instalaciones nucleares como herramienta de chantaje. Nuestro llamamiento este día a todos los Estados que valoran la estabilidad global es sencillo: es hora de poner fin al chantaje nuclear”.

En estos 40 años mucho se ha escrito, dicho y filmado sobre la tragedia de Chernóbil, que el líder soviético de entonces, Mijaíl Gorbachov, reconoció hasta el 14 de mayo de 1986.

De todo ese acervo, vale la pena destacar una sola frase que explica lo que significó Chernóbil como punto de inflexión que marcó una era anterior y una posterior al desastre: “Fue tal vez –incluso más que la perestroika iniciada por mi gobierno– la verdadera causa del colapso de la Unión Soviética” cinco años más tarde, admitió Gorbachov, ya desde la reflexión del retiro, al cumplirse el 20 aniversario de la catástrofe, en un artículo de opinión distribuido por Project Syndicate en abril de 2006.