Alito a volar

Por José García Sánchez

Desde el momento en que el nado sincronizado que empezó con Loret y terminó con los autodenominados analistas contra el líder del PRI, pudo advertirse que Claudio X. González había dado la orden. Esto sucedió semanas antes de las elecciones y en la víspera de la lluvia de audios donde el líder nacional del PAN se colocaba la soga al cuello.

Aunque todo mundo conoce el autoritarismo de Claudio X. González y la sumisión de los líderes de los tres partidos en alianza frente al dinero, se quiere mostrar una cara menos dictatorial en el alto mando de la alianza y esperaron lo que todos sabíamos que iba a pasar con el PRI en las elecciones, independientemente de los audios y desplantes de barriada del líder nacional del PRI.

Ahora, la señal de ataque salió desde la asociación de Claudio X. González, llamada Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, donde se ventila una denuncia disfrazada de reportaje de investigación. Lo significativo de este “reportaje” es que aparece un día después de que algunos priistas, de línea dura y conservadoras José Encarnación Alfaro, José Ramón Martell y Fernando Lerdo de Tejada, éste último fue diputado local de la capital, vocero de Zedillo, es padre del director general de Bimbo.

Cada uno de los tres recitan un guión muy parecido e inspirado en las oficinas del empresario X.

La carta es, en sí misma, la alianza de tres grupos del PRI, anteriormente en disputa por el poder. Ahora quieren la renuncia de Alito y de todo el Comité Ejecutivo Nacional. Es decir, un grupo de tres corrientes, cada una con su líder, más vulnerables que sólidas dentro de ese partido.

 

 

En la investigación “La red de Alito Moreno para triangular dinero con la compra-venta de inmuebles”, señala movimientos financieros e inmobiliarios de Alejandro Moreno.

Es decir, tres priistas que bien pueden ser panistas o priistas su visión de la política es la misma. Sobre todo, encajan con el proyecto del empresario X, para darle al revoltijo de partidos un camino, aunque sea en desorden.

Así, el chivo expiatorio de las derrotas de la alianza es Alejandro Moreno Cárdenas, quien ante este bloque seguramente saldrá del PRI en estos días. A alguien tenían que responsabilizar del fracaso de la alianza. No se trata de un PRI en decadencia sino de una agrupación extraviada que cosecha derrotas, muchas de las cuales es a causa de esa unidad híbrida que no los ha llevado a ningún lado y a muy pocas victorias electorales.

Alito está prácticamente expulsado del PRI, para que la población vea que se sanciona al supuesto responsable de una debacle que es generalizada pero que al castigarlo intenta reducirse todo a la decadencia de un solo partido, cuando en realidad es un problema de todos y cada uno de los integrantes de esa alianza que sólo ha ganado elecciones clon trampas.

El rechazo contra el líder priísta es tan grande que Mauricio Kuri, uno de los presidenciables del PAN, consideró que se debe analizar la permanencia de la alianza del PAN con el PRI de cara a las elecciones del año próximo en Coahuila y el Estado de México.

Los medios corporativos, influidos por la amistad con el empresario X, harán énfasis para tratar de convencer que las derrotas son del PRI en general y de Alito en particular, cuando en realidad es de la alianza, sin la cual los tres partidos que la conforman se sentirían vulnerables; es decir, ya no la dejarán prefieren el sacrificio de un líder, tal vez de dos, pero nunca deshacer esa sociedad de derecha que tienen anunciada varias derrotas electorales.

 

 

Twitter: @Josangasa3