Agonizan viejos partidos

Por José García Sánchez

En la democracia se gana por un voto, y en estas elecciones hubo muchos votos de diferencia como para que la oposición quiera robarle triunfos al contrincante. La democracia no es un dogma de fe, ni la victoria electoral es un milagro.

Quienes quieren restarle méritos a Morena, y anunciar una ficticia victoria de la oposición les es muy dado decir, que en Oaxaca e Hidalgo, los gobernadores priistas regalaron los estados a Morena, por intervención del Presidente de la República.

Los arreglos cupulares, no pueden considerarse válidos en cuestiones de elección, porque, de ser así, la movilización debió ser tan aparatosa que se hubiera notado; sin embargo, no sucedió.

Pero se hace necesario restarle logros a Morena y no hay creatividad que sobre en el contenido de la insistente mentira de que Morena perdió y la oposición ganó. A pesar del absurdo que esto significa, es la obsesión porque la gente les crea, lo que convierte en un profundo temor a que la población los considere muertos porque se saben agonizantes.

De hecho, puede decirse que hubo poca pulcritud en estados como Aguascalientes y Morena impugnará, pero la oposición asegura que hubo desaseo en Tamaulipas e hidalgo, y que impugnara. Así que si impugna quiere decir que el INE no funciona tan excelente como para felicitarlo y es necesario cambiar a los consejeros que tanto les han ayudado a los tres partidos de la coalición.

Las voces más oscuras y opacas como la de Margarita Zavala felicita al INE, instituto que pone entre la espada y la pared a la oposición, porque si bien se argumentan alteraciones al orden, deben también denunciarse las respectivas pasividades del árbitro electoral, de tal manera que si impugnan ya no pueden felicitar por su actuación a sus consejeros favoritos.

La oposición se quedó sin la bandera de defender al INE en esta elección, como si fuera poco lo que perdió. Ahora podemos apreciar una oposición con menos fuerza, menos banderas y más resentimiento. La estrategia de fingir que ganaron nadie puede creerla y sirve como ejemplo de la manera en que tradicionalmente el PAN, el PRI y el PRD engañan a la población respecto a su fortaleza. Algunos se creen sus propias mentiras.

La idea de optimismo sólo es propia de quienes apoyan al liderazgo de Marko Cortés, no es gratuito que Santiago Creel, haya participado en esta trampa de la lógica diciendo que el PAN triunfo en las elecciones recientes. La conducta de los allegados a su dirigente ya tenía dividido y polarizado al PAN. De hecho, en Aguascalientes sus contrarios difundieron una carta convocando a no votar por Acción Nacional, todos saben que Tere Jiménez es socia del líder nacional y que son allegados a la también panista Jovita Morín, propietaria de la empresa de paneles solares que sembró en buena parte de Aguascalientes con un parque de energía que nunca funcionó pro sí afecto la economía y las siembras de esa región.

 

 

La división en el PAN por decir que triunfaron en lugar de decir la verdad, es la gota que derrama el vaso y que anuncia divisiones profundas, incluso desbandas que podrán apreciarse en las próximas semanas.

La población podrá apreciar y atestiguar qué panista está a favor de Marko a través de sus declaraciones, la división será comprobada por quienes escuchen los respectivos argumentos, pero esto es más grave aún porque PRI y PRD comparten ese optimismo que intenta engañar, y por lo tanto se asocian con la parte minoritaria y más débil del panismo que es la que está alrededor de Marko Cortés y su asesor Santiago Creel.

La parte que reconoce que hubo derrota en el PAN sabe que deberá salirse del partido, conoce los intereses que hay detrás de Marko Cortés y las causas por las cuales lo mantienen, aparentemente de manera inexplicable en esa presidencia.

Es decir, ante la inevitable división panista la alianza ya tomó partido, y se queda con la rebanada más pequeña del ya de por sí escaso número de militantes del blanquiazul.

Al PRI y al PRD no le queda otra alternativa que decir que ganaron, porque negarlo significaría confesar que están muertos y nos hablan desde la ultratumba de la política nacional. El PAN, que tiene mayor solidez electoral, se borrará solito del escenario opositor, porque puede advertirse, desde ahora, que más de un panista está considerando tocar las puertas de Morena.

El PRI está exactamente en la misma condición, crece la oposición interna contra la continuidad del Alito al frente. Así, la alianza se crea a través de las cúpulas; es decir, son tres cúpulas que mantienen su alianza; sin embargo, en ninguno de los casos la mayoría de la militancia está de acuerdo ni con la alianza ni con su líder.

 

 

Twitter: @Josangasa3