MC compra alcaldes en Nuevo León y evita marchas en Jalisco

 

Por Ángel Álvaro Peña

Algo sucede en Nuevo León que los presidentes municipales cambian de partido y color al pasar de ser militantes del PAN a Movimiento Ciudadano. En estos últimos días han sido tres los alcaldes que realizan este brinco, nutriendo al partido del gobernador Samuel García y desgastando al famélico PAN, que seguramente le duele cada militante que pierde.

El alcalde de Mier y Noriega, posiblemente el municipio más pobre de la entidad, Santana Martínez Peña, se sumó a Movimiento Ciudadano, proveniente del PAN; anteriormente, su homólogo del municipio conurbado de Santa Catarina, Jesús Nava Rivera, hizo lo mismo tras renunciar a una militancia panista de 20 años.

 

 

Por la gente de Mier y Noriega, por su beneficio, por eso me uno a Movimiento Ciudadano», manifestó su alcalde, Martínez Peña, quien recientemente recibió apoyo millonario para la mejora de viviendas en esa localidad, al ser incluido en una bolsa de 74 millones

El jueves 26 de mayo, luego de una gira del gobernador para una brigada de la Secretaría de Igualdad e Inclusión, el alcalde de Cerralvo, Baltazar Martínez, de extracción panista, también dijo «sentirse naranja» por la lluvia de apoyos y proyectos en los que se ha visto y verá beneficiado el municipio cuando se cambian a Movimiento Ciudadano. Adelantó que también dejará al PAN para sumarse a las filas de Movimiento Ciudadano. Le habló de frente al gobernador y le dijo: «Tú nos has marcado tu verdadero compromiso con verdaderos hechos, hoy a Cerralvo le está yendo bien y sé que contigo le va a ir mejor, y a todo Nuevo León porque sé de la Interserrana, sé de la Gloris-Colombia, sé de la línea 4, 5 y 6 del Metro, sé de la Presa Libertad.

 

 

Son momentos en los que el PAN tiene una carencia peligrosa de militantes, porque según la ley electoral el mínimo de militantes que debe tener cualquier partido político para conservar su registro en la actualidad es de 233,945, y Acción Nacional cuenta con 252,140, en un censo de hace más de dos años, lapso en el cual ha habido muchas desbandadas, principalmente a Morena. La diferencia entre perder el registro o mantenerlo es de 18,195 militantes. No ha habido padrón actualizado del PAN ante el INE.

Por su parte, Movimiento Ciudadano suma uno a uno sus alcaldes hasta llegar a 18, de las 51 existentes. Y seguramente seguirán sumándose.

Estas acciones ocurren a unos días de las elecciones del 5 de junio para renovar seis gubernaturas, curiosamente en todas ellas Movimiento Ciudadano va sólo, es decir, sin alianza electoral de ninguna índole. Lo cual se aprecia como una estrategia electoral encaminada a los comicios de 2024, donde paso a paso, van ganando terreno y, en las elecciones de la próxima semana, intentan atraer votos para no perder el registro, aunque vayan solos a las urnas, lo que quieren es simpatías aunque les resulte finalmente lo contrario.

El incremento del presupuesto a los municipios cuyo presidente municipal es un incentivo al que pocos alcaldes pueden resistirse; sin embargo, puede crear un boquete serio en las finanzas del estado de Nuevo León.

Donde también parece que sobra el dinero es en el gobierno del estado de Jalisco, donde gobierna un militante de Movimiento Ciudadano, Enrique Alfaro, quien tiene un grave conflicto con la Universidad Autónoma de Guadalajara, debido a que le retuvo 140 millones de pesos a la universidad porque el gobernador prefirió destinarlos a la construcción del Museo de Ciencias Ambientales, posteriormente fueron reasignados a un hospital, que si bien pertenece parcialmente a la universidad, el etiquetado del recurso estaba destinado originalmente a la universidad y sus tareas inherentes.

El mismo jueves 26 de mayo desde las 11:30 de la mañana, aproximadamente 103 mil participantes marcharon a las cuatro plazas del centro de Guadalajara, en lo que fue la marcha número 100 de esa protesta, para exigir a Enrique Alfaro Ramírez, entregar un presupuesto justo a la Universidad de Guadalajara y que “regrese los 140 millones de pesos que retiró a la casa de estudios”.

 

 

A estas movilizaciones les han unido otras escuelas de todos los niveles académicos y gente de la sociedad civil, es por ello que Enrique Alfaro quiere detener las marchas a como dé lugar y cueste lo que cueste.

De acuerdo con las declaraciones del rector general de la Universidad, Ricardo Villanueva Lomelí, el gobierno estatal habría emprendido una “guerra sucia” contra la universidad debido a que los alumnos y maestros en algún momento se solidarizaron con los desaparecidos y sus familias.

Los 140 millones de pesos ya estaban asignados, incluso la UdeG iba a empezar a pagar los retrasos que tienen con sus proveedores, en octubre del 2021, cuando en el Congreso del Estado, con mayoría de Movimiento Ciudadano, hizo la reasignación por mandato el gobernador.

Ricardo Villanueva Lomelí, asegura que el conflicto no es sólo por esa cantidad, sino por la falta de respeto y la intromisión del Poder Ejecutivo, que vulneran la autonomía de la Universidad de Guadalajara.

Son 100 marchas en las que le han exigido respeto, pero en cambio solo han recibido denostaciones y calificativos como que la universidad es manejada por rufianes, mafiosos, etcétera.

Marchas que molestan tanto al gobernador que ofrece dinero a los estudiantes para que no participen en ella. Existen video donde militantes de Movimiento Ciudadano pagan a los habitantes para colocar mantas que dicen “No vayas a la marcha”. Reparten volantes tratando de desmotivar a las movilizaciones callejeras y todo esto a cambio de dinero.

Sin duda se trata de un conflicto que va a crecer y que verdaderamente repercutirá en las elecciones de 2024.

 

PEGA Y CORRE

Es muy lamentable que la causa número uno de muertes infantiles en Estados Unidos, sean a causa de las armas…

 

Esta columna se publica los lunes, miércoles y viernes