La tensión entre Estados Unidos y Canadá escaló después del fracaso de las negociaciones comerciales y la entrada en vigor de nuevos aranceles estadounidenses de 50% sobre productos canadienses.
El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, advirtió que Ottawa tendría más que perder si mantiene su confrontación económica con el gobierno de Donald Trump. A su juicio, sería “imprudente” pensar que Canadá puede imponerse en una guerra comercial contra su principal socio.
Duffy aseguró que las consecuencias podrían ser “devastadoras” para el país vecino y anticipó que el primer ministro canadiense, Mark Carney, terminará regresando a la mesa de diálogo.
La advertencia cobra relevancia debido a que cerca de 70% de las exportaciones de Canadá tiene como destino el mercado estadounidense.
Canadá responde con aranceles equivalentes
El enfrentamiento se intensificó luego de que Washington aplicara gravámenes de 50% a mercancías canadienses valuadas en aproximadamente 20 mil millones de dólares. La medida afecta productos como vino, muebles, lácteos, cemento, ropa, equipo de pesca y artículos de hockey.
En respuesta, Carney anunció que Canadá impondrá aranceles equivalentes a productos estadounidenses a partir del 8 de septiembre. Las represalias alcanzarán sectores como el acero, los lácteos, los electrodomésticos, la maquinaria agrícola, el papel y los aparatos electrónicos.
El primer ministro justificó la decisión al señalar que su país fue objeto de una agresión económica.
“Cuando te atacan, estás en guerra. Nosotros fuimos atacados”, expresó al anunciar que las tarifas serán aplicadas “dólar por dólar”.
Carney explicó que abandonó las conversaciones porque Estados Unidos presentó modificaciones de último momento que calificó como injustas, poco rentables y contrarias a los intereses de Canadá. Entre las exigencias cuestionadas estarían restricciones para negociar acuerdos con otras naciones y planteamientos relacionados con la cultura francófona y la soberanía canadiense.
Trump vuelve a cargar contra Canadá
Donald Trump también elevó el tono mediante una publicación en Truth Social. El mandatario acusó a Canadá de querer recibir los beneficios correspondientes a un estado de la Unión Americana sin pertenecer a ella.
Asimismo, reprochó los aranceles que Ottawa ha impuesto durante años a productos agrícolas estadounidenses y sentenció: “¡No más!”.
Antes de la ruptura, ambos gobiernos parecían estar cerca de alcanzar un acuerdo que habría reducido algunos gravámenes sobre el acero, el aluminio y los automóviles. Sin embargo, las diferencias surgidas durante los últimos días terminaron por suspender las conversaciones.
El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, afirmó que por ahora no existen planes para reanudar las negociaciones. Desde Washington sostienen que la propuesta rechazada habría otorgado a Canadá un trato preferencial frente a otros socios comerciales.
La disputa amenaza con profundizar el deterioro de una relación económica históricamente estrecha y agrega incertidumbre al futuro del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá.
