El director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terry Cole, afirmó que servidores públicos mexicanos de alto nivel presuntamente mantienen vínculos directos con organizaciones del narcotráfico.

Durante una entrevista con N+, el funcionario estadounidense aseguró que investigaciones recientes han permitido identificar casos de corrupción dentro de instituciones mexicanas, aunque no reveló los nombres ni los cargos de las personas a las que hizo referencia.

Cole relacionó sus declaraciones con la acusación presentada en abril contra Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa con licencia, y otros nueve funcionarios y exfuncionarios de esa entidad, señalados en Estados Unidos por su supuesta colaboración con una facción del Cártel de Sinaloa.

“En la acusación que se acaba de hacer pública se observa corrupción gubernamental en México, con funcionarios de alto nivel que trabajan directamente con los cárteles”, declaró.

Los señalamientos forman parte de una investigación estadounidense; hasta ahora, las autoridades mexicanas no han confirmado que existan pruebas suficientes para proceder contra todos los acusados.

DEA también apunta hacia el CJNG

El titular de la agencia antidrogas añadió que existen otros servidores públicos presuntamente relacionados con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Según Cole, las autoridades estadounidenses habrían puesto sobre aviso a esos funcionarios semanas atrás. Sin embargo, no precisó a quiénes se refería ni explicó si ya existen acusaciones judiciales en su contra.

La DEA ha señalado públicamente que el CJNG mantiene redes de corrupción mediante las cuales algunos integrantes del Gobierno mexicano supuestamente protegen a sus líderes y facilitan operaciones de narcotráfico, lavado de dinero y violencia.

Mantiene contacto diario con García Harfuch

Pese a las acusaciones, Cole destacó la colaboración que sostiene con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.

El director de la DEA aseguró que ambos mantienen comunicación diaria e intercambian información de inteligencia sobre las actividades del CJNG, el Cártel de Sinaloa y otras organizaciones delictivas.

Al ser cuestionado sobre una posible intervención estadounidense dentro de México, evitó descartar cualquier escenario y señaló que corresponde al presidente Donald Trump definir las acciones de su gobierno.

No obstante, afirmó que la cooperación con las autoridades mexicanas continúa y reconoció el trabajo de García Harfuch contra las estructuras criminales.

Las declaraciones de Cole se producen en un momento de tensión bilateral por las acusaciones de Estados Unidos contra políticos mexicanos y por la insistencia del Gobierno de México en que cualquier colaboración en materia de seguridad debe respetar la soberanía nacional.