Cuauhtémoc, Ciudad de México. 20 de octubre 2026. La presidenta constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo en conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional. La acompañan: Eduardo Clark, subsecretario de Integración y desarrollo del sector salud y Alejandro Svarch Pérez, director general de IMSS-Bienestar. Foto: Gabriel Monroy/Presidencia

Eduardo Clark confirmó que existen casos documentados de fármacos sustraídos de clínicas y centros de salud para comercializarlos fuera de las unidades médicas. La estrategia federal contempla reforzar la identificación de los productos y rastrear su distribución.

Ciudad de México, 20 de octubre de 2026.— Medicamentos destinados a pacientes de hospitales y centros de salud públicos estarían siendo sustraídos para su posterior venta en establecimientos particulares y hasta en las inmediaciones de las propias unidades médicas. El Gobierno federal reconoció que existen casos documentados de esta práctica y otros que todavía requieren investigación.

Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el subsecretario de Integración Sectorial y Desarrollo de la Secretaría de Salud, Eduardo Clark García Dobarganes, admitió que las autoridades han identificado situaciones en las que fármacos que deberían entregarse gratuitamente terminan en el comercio irregular.

El funcionario describió como especialmente preocupante que un paciente no encuentre el medicamento que necesita dentro de un hospital y posteriormente pueda localizarlo a la venta en el exterior, incluso con las leyendas que acreditan su procedencia del sector público.

Clark aclaró que estos hechos no permiten responsabilizar de manera general al personal médico, de enfermería o a todos los trabajadores sanitarios por los problemas de abastecimiento. No obstante, sostuvo que los casos detectados deben investigarse para identificar a quienes pudieran estar involucrados.

Medicamentos gratuitos terminan en el mercado ilegal

Uno de los problemas señalados por las autoridades es la comercialización de productos que llevan identificaciones oficiales y que fueron adquiridos con recursos públicos para atender a la población.

Ante ello, la Secretaría de Salud pidió a los ciudadanos mantenerse atentos y reportar cualquier medicamento que tenga la leyenda del Gobierno de México y sea ofrecido en tianguis, farmacias privadas u otros puntos de venta.

La recomendación busca facilitar la detección de posibles productos sustraídos y evitar que los pacientes paguen por tratamientos que deberían recibir sin costo en las instituciones correspondientes.

Las autoridades no señalaron que todos los casos de desabasto tengan su origen en el robo de medicamentos. También reconocieron que existen otros factores que afectan el suministro, entre ellos los incumplimientos de proveedores.

Implementarán controles para rastrear los fármacos

Como parte de las medidas anunciadas, el Gobierno federal pretende fortalecer los mecanismos de identificación y seguimiento de los medicamentos, desde su adquisición hasta su entrega a los pacientes.

La estrategia contempla hacer más visible en los empaques la indicación de que se trata de productos gratuitos proporcionados por el sector público. Con ello, se busca que tanto los beneficiarios como las autoridades puedan reconocer con mayor facilidad los fármacos que presuntamente hayan sido desviados.

Además, se impulsa la digitalización de los procesos de distribución para conocer la procedencia de cada lote, su recorrido y, en el caso de tratamientos de alto costo, identificar a qué unidad médica o paciente fue entregado.

El objetivo es cerrar espacios a las irregularidades, fortalecer la vigilancia de los inventarios y contar con información que permita investigar las posibles sustracciones.

Cuarenta empresas quedarán fuera de las compras consolidadas

Durante la misma conferencia, Clark informó que 40 empresas, de alrededor de 250 participantes, no podrán intervenir en el procedimiento de compra consolidada de medicamentos para el periodo 2027-2028, debido a incumplimientos registrados en el proceso anterior.

El subsecretario precisó que esta exclusión no equivale por sí misma a una sanción administrativa. Explicó que las inhabilitaciones, multas u otras medidas corresponden a los procedimientos que, en su caso, determine la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno.

La decisión busca evitar que proveedores que no cumplieron con los requisitos o compromisos previos vuelvan a participar en las adquisiciones públicas bajo las mismas condiciones.

El reto de garantizar el abasto

El reconocimiento del robo de medicamentos abre otro frente en la discusión sobre el funcionamiento del sistema público de salud. Mientras las autoridades buscan contener el desvío de insumos y vigilar a las empresas proveedoras, los pacientes continúan dependiendo de que las recetas sean surtidas oportunamente.

La existencia de medicamentos gratuitos que presuntamente terminan a la venta plantea interrogantes sobre los controles internos, la supervisión de inventarios y la responsabilidad de quienes pudieran participar en estas conductas.

Por ahora, la Secretaría de Salud reconoce que algunos casos están documentados y otros siguen bajo investigación. La efectividad de las medidas anunciadas dependerá de que los mecanismos de rastreo se traduzcan en investigaciones, sanciones cuando correspondan y una distribución más transparente de los fármacos.