Veracruz, Ver.– En medio de las protestas y reclamos por la falta de medicamentos e insumos médicos en hospitales de Veracruz, la gobernadora Rocío Nahle García acudió este miércoles al Hospital de Alta Especialidad de Veracruz para asegurar que sí existe abasto y que incluso hay productos suficientes para enviar a otras unidades.

Durante su recorrido por las instalaciones, Nahle informó que la farmacia general registra alrededor de 70 por ciento de abasto, mientras que los medicamentos oncológicos alcanzarían un 95 por ciento y los materiales de curación cerca de 89 por ciento.

El problema es que los porcentajes oficiales contrastan con la realidad que han denunciado pacientes, familiares y trabajadores de la salud, quienes han señalado dificultades para obtener medicamentos, insumos y materiales indispensables para atender a los enfermos.

La gobernadora sostuvo que existen medicamentos disponibles y anunció que, si el hospital cuenta con excedentes, un camión será enviado a Xalapa con medicamentos y materiales para abastecer otras unidades.

La declaración abre una pregunta inevitable: si existe suficiente medicamento para enviar a otros hospitales, ¿por qué continúan las quejas por desabasto y pacientes que no reciben oportunamente sus tratamientos?

Durante la supervisión también fueron detectadas deficiencias en la infraestructura hospitalaria, entre ellas problemas en sanitarios, aire acondicionado y drenaje, además de necesidades específicas de medicamentos oncológicos, medios de contraste y productos utilizados en tratamientos de diálisis.

Nahle aseguró que algunas carencias podrán resolverse mediante la redistribución de medicamentos entre hospitales. Sin embargo, para quienes diariamente enfrentan la falta de insumos, el problema no se resuelve únicamente con mover cajas de un hospital a otro.

La discusión de fondo sigue siendo la misma: que los medicamentos lleguen a tiempo, estén disponibles cuando el paciente los necesita y que ningún enfermo tenga que esperar, protestar o buscar por su cuenta lo que debería garantizar el sistema público de salud.

Porque decir que hay medicamentos es una cosa. Demostrar que están disponibles para los pacientes que los necesitan es otra muy distinta.