Exjefe de Seguridad de Sinaloa sale de prisión en EU; su proceso por presuntos nexos con Los Chapitos continúa
Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa durante el gobierno de Rubén Rocha Moya, dejó la prisión federal de Brooklyn en la que permanecía recluido mientras enfrenta un proceso en Estados Unidos por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Registros del Buró Federal de Prisiones (BOP) indican que el general retirado salió del centro penitenciario el pasado 11 de agosto, aunque el procedimiento judicial abierto en su contra continúa.
Mérida Sánchez, de 66 años, estuvo al frente de la seguridad pública sinaloense entre septiembre de 2023 y diciembre de 2024. Antes de incorporarse al gobierno estatal desarrolló una amplia carrera dentro del Ejército Mexicano.
Su caso tomó relevancia en mayo pasado, cuando quedó bajo custodia de autoridades estadounidenses tras ingresar a ese país desde México.
EU lo acusa de proteger a Los Chapitos
Las autoridades estadounidenses sostienen que el exfuncionario habría colaborado presuntamente con Los Chapitos, facción del Cártel de Sinaloa, mientras se encontraba al frente de la Secretaría de Seguridad Pública estatal.
Entre los señalamientos figura el supuesto pago de al menos 100 mil dólares mensuales a cambio de protección e información relacionada con investigaciones y operativos contra integrantes de la organización criminal.
La acusación afirma además que Mérida habría alertado sobre acciones dirigidas contra laboratorios y casas de seguridad, permitiendo presuntamente que integrantes del grupo retiraran personas o evidencias antes de la llegada de las autoridades.
Enfrenta cargos que podrían llevarlo a cadena perpetua
El exsecretario fue detenido el 11 de mayo de 2026 en Arizona, después de ingresar a territorio estadounidense, y posteriormente fue llevado ante una corte federal en Manhattan.
Enfrenta acusaciones por conspiración para importar narcóticos, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, así como conspiración para poseer ese tipo de armamento.
De ser encontrado culpable, podría enfrentar una condena de hasta cadena perpetua.
Mérida Sánchez se declaró no culpable durante su primera comparecencia, por lo que los señalamientos formulados por la justicia estadounidense permanecen como acusaciones y no constituyen una sentencia.
La audiencia de continuación del proceso, prevista anteriormente, fue aplazada y hasta ahora no se ha informado públicamente una nueva fecha.
Su salida de prisión ocurre mientras el expediente permanece abierto y mantiene la atención sobre las investigaciones estadounidenses relacionadas con presuntos vínculos entre funcionarios de Sinaloa y el crimen organizado.
