El Partido Popular gana en Andalucía pero pierde la mayoría absoluta
Andalucía, la comunidad autónoma más poblada de España y el principal nicho electoral del país, será gobernada cuatro años más por el derechista Partido Popular (PP) y por su candidato, Juan Manuel Moreno Bonilla, que obtuvo su segunda reelección. A pesar de la victoria, el PP no logró la mayoría absoluta, al obtener 53 diputados, cinco menos que hace cuatro años, con lo que ahora se abren las negociaciones con el resto de formaciones, sobre todo con la extrema derecha de Vox, que sumó 15 diputados, uno más que en el 2022.
El gran derrotado de la jornada fue el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y su candidata María Jesús Montero, al obtener el peor resultado en la historia del partido en la región, con 28 diputados. Adelante Andalucía, un partido regionalista, de izquierda y anticapitalista, fue la clave para que el PP perdiera la mayoría absoluta, al crecer en todas las provincias y sumar hasta ocho diputados, seis más que hace cuatro años.
Por primera vez en la historia reciente de la región, el PP fue el partido más votado en las ocho provincias andaluzas: Cádiz, Sevilla, Málaga, Granada, Almería, Huelva, Córdoba y Jaén. Con lo que se confirma el retroceso en toda la región del PSOE, que gobernó la región durante más de cuatro décadas y fue su principal nicho electoral. Estos comicios además confirman una tendencia a lo largo del año, en el que se han celebrado hasta cuatro elecciones autonómicas (Aragón, Extremadura, Castilla y León y Andalucía), que es el triunfo arrollador de la derecha y la extrema derecha, con la consecuencia de gobiernos de coalición inéditos hasta ahora y que incorporan el programa racista y xenófobo de Vox.
El Parlamento regional andaluz estará formado por los 53 diputados del PP, los 28 del PSOE, los 15 de Vox, los ocho de Adelante Andalucía y finalmente los cinco de Por Andalucía, la coalición liderada por Izquierda Unida (IU) y Podemos, que se limitó a conservar los mismos escaños y cedió el liderazgo de este bloque electoral a Adelante Andalucía, el partido que celebró a lo grande sus resultados, ya que fue la clave para que el PP perdiera su mayoría absoluta. Además logró quitar la tercera plaza a Vox en Cádiz, la única región andaluza donde la extrema derecha tuvo un resultado residual.
Durante la jornada electoral no fueron registraron incidentes y la participación rozó el 65 por ciento, cuatro puntos más que en los comicios de hace cuatro años.
Tras su victoria, el conservador Moreno Bonilla aseguró eufórico ante sus seguidores que “nos hemos quedado muy cerca de la mayoría suficiente, a dos escaños. Pero nos han dado un mandato claro de seguir transformando Andalucía y ese mandato lo vamos a cumplir. El objetivo es hacer un proyecto común, mantener la convivencia y el respeto mutuo y el seguir trabajando por esta tierra”.
En el lado opuesto de la jornada, la candidata socialista Montero reconoció la derrota y felicitó a su adversario: “Los ciudadanos nos colocan en la oposición y desde ahí vamos a combatir a los gobiernos de las derechas para mantener el principal patrimonio que tiene Andalucía, que son sus servicios públicos. No son unos buenos resultados, el PSOE siempre sale a ganar para representar la mayoría social, así que tomamos nota de lo que los andaluces nos expresan a través de las urnas para volver a gobernar esta tierra”.

