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Fuerzas federales prometen seguridad para frenar desplazamiento en Durango

Ejército Mexicano, Guardia Nacional y la Policía Estatal de Durango desplegaron un operativo en la comunidad de El Durazno para evitar la salida de maestros y familias que pretendían abandonar la zona ante la violencia registrada en días recientes.

Los docentes se preparaban para salir en caravana la mañana del miércoles y esperaban únicamente el acompañamiento de fuerzas de seguridad para abandonar la región.

Desde temprano, varios profesores cargaron pertenencias en sus vehículos y comenzaron a retirarse del poblado, mientras otras familias de comunidades cercanas también dejaron la zona.

Poco antes del mediodía arribó un convoy integrado por elementos federales y estatales, quienes sostuvieron reuniones con maestros y habitantes de El Durazno.

Tras las conversaciones, el Ejército Mexicano ofreció garantías de seguridad y anunció la reactivación del cuartel militar que permanecía abandonado desde hace más de tres años, con el objetivo de mantener presencia permanente en la región serrana.

Mientras se rehabilita el destacamento, las fuerzas de seguridad permanecerán instaladas en un templo evangélico de la comunidad.

Además, las autoridades prometieron el regreso del personal médico y la reactivación del hospital de la localidad.

Los elementos de seguridad hicieron un llamado a los maestros y familias que ya habían salido para que regresen a la comunidad, asegurando que contarán con protección.

El diputado local de Morena, Héctor Herrera Herrera, informó que alrededor de 100 personas abandonaron el poblado desde el sábado debido al clima de violencia en esta zona serrana colindante con Chihuahua.

El legislador señaló que desde el año pasado habitantes han emigrado gradualmente hacia otros municipios de Durango y también hacia Parral.

La comunidad de El Durazno alberga cerca de 2 mil 200 habitantes y, junto con localidades cercanas, la población de la región alcanza aproximadamente 3 mil 500 personas.