El aumento del nivel de seguridad de una base de la OTAN en Geilenkirchen, al oeste de Alemania, se debió a informes de los servicios secretos que apuntaban a un posible acto de sabotaje ruso con drones contra las instalaciones, según fuentes de los organismos de seguridad citados por medios alemanes.

A finales de la semana pasada, y durante 24 horas, rigió en la base el segundo más alto nivel de seguridad, denominado Charlie. Después, y en vista de que no había ocurrido nada se regresó al nivel de seguridad habitual, conocido como Bravo+.

Charlie rige cuando ha ocurrido un incidente o cuando hay informes de que un ataque terrorista en algún lugar del territorio de la alianza es posible.