MAZATLÁN, SINALOA.— La violencia que golpea a Sinaloa obligó a las autoridades federales a incrementar nuevamente la presencia de fuerzas navales en la entidad. La Secretaría de Marina desplegó más de mil 600 elementos adicionales para fortalecer las operaciones de seguridad, principalmente en Mazatlán, donde se busca contener los hechos delictivos y recuperar espacios públicos.
El reforzamiento fue anunciado este sábado 31 de octubre, luego de una visita del secretario de Marina, almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, quien acudió al puerto para supervisar las acciones operativas y revisar la estrategia implementada en coordinación con el gobierno estatal.
Durante su estancia, el mando naval sostuvo encuentros con la gobernadora interina, Graciela Domínguez Nava, así como con representantes del sector empresarial, con quienes abordó la necesidad de fortalecer la seguridad para habitantes, comerciantes y visitantes.
Carreteras, playas y zonas turísticas, entre los objetivos
La nueva movilización contempla ampliar los recorridos de vigilancia en carreteras, playas y destinos turísticos, además de incrementar la presencia de personal naval en sectores considerados prioritarios.
La estrategia también incluye recuperar parques, plazas y otros espacios de convivencia que han sido afectados por el clima de inseguridad. El propósito es que las familias puedan volver a utilizarlos sin temor y que la actividad turística y comercial recupere condiciones de normalidad.
Como parte de los acuerdos, autoridades y empresarios plantearon impulsar acciones para reactivar la economía sinaloense, generar empleos y fortalecer sectores productivos como la construcción y la economía circular.
Asimismo, se anunció un mecanismo de denuncia ciudadana mediante un código QR que permitirá a la población acceder a un número telefónico para reportar situaciones que representen riesgos para sus comunidades.
Los nuevos refuerzos llegan tras hechos violentos en Mazatlán y Culiacán
El despliegue se produce en un escenario particularmente delicado para Sinaloa. En los últimos días se registraron hallazgos de restos humanos en dos puntos de la entidad que provocaron nuevas movilizaciones de las corporaciones de seguridad.
El 27 de octubre fue localizada una cabeza humana dentro de una hielera en las inmediaciones del Palacio Municipal de Mazatlán. Dos días después, otro hallazgo similar ocurrió en la colonia Gustavo Díaz Ordaz, en Culiacán.
La Fiscalía General del Estado informó que ambos casos se encontraban bajo investigación y que, hasta ese momento, las víctimas no habían sido identificadas formalmente.
Estos episodios se suman a la disputa entre facciones del Cártel de Sinaloa, conflicto que desde septiembre de 2024 ha mantenido a la entidad bajo una prolongada crisis de violencia.
Más de 20 mil efectivos federales en Sinaloa
El nuevo contingente se incorpora a un despliegue federal que ya había sido ampliado durante septiembre.
El pasado 15 de septiembre, el Gobierno federal informó sobre la incorporación de mil 800 efectivos de la Secretaría de Marina y de Seguridad y Protección Ciudadana. De ese total, mil correspondían a personal naval y 836 a integrantes de la SSPC.
Posteriormente, el 18 de septiembre, el Gabinete de Seguridad confirmó que la Secretaría de la Defensa Nacional también había trasladado mil 600 elementos a Mazatlán, incluidos 100 integrantes de Fuerzas Especiales.
Con las nuevas incorporaciones, las autoridades buscan mantener una presencia territorial más amplia y fortalecer las operaciones de vigilancia, prevención, inteligencia e investigación.
El desafío: que el despliegue reduzca la violencia
La presencia de más efectivos federales refleja la prioridad que representa Sinaloa para la estrategia de seguridad del gobierno de Claudia Sheinbaum. Sin embargo, el reto no se limita a incrementar el número de uniformados en las calles.
La población enfrenta el desafío de recuperar la tranquilidad, mientras los sectores productivos buscan condiciones que permitan mantener sus actividades sin amenazas ni interrupciones.
Por ahora, Marina y el gobierno estatal mantienen la coordinación para ampliar los operativos y recuperar espacios públicos. La efectividad de estas medidas tendrá que reflejarse en una disminución de los delitos y en mejores condiciones de seguridad para las familias sinaloenses.
