La agresión dentro del centro penitenciario El Castillo habría tenido como objetivo a Eduardo Jonathan Martínez Larios, presunto integrante de Los Chapitos. El saldo oficial fue de 10 personas fallecidas y 16 internos lesionados.

Mazatlán, Sinaloa.— La violencia que sacude a Sinaloa alcanzó el interior del penal de El Castillo, donde una balacera ocurrida durante el horario de visitas dejó 10 personas muertas y 16 internos heridos. Entre las víctimas se encuentra Eduardo Jonathan Martínez Larios, conocido como El Owen, señalado como integrante de la facción criminal de Los Chapitos.

De acuerdo con información publicada este viernes, el ataque habría estado dirigido contra Martínez Larios, relacionado con el clan de Los Hermanos Martínez, al que las autoridades atribuyen actividades delictivas en Mazatlán, El Rosario, Escuinapa y Concordia, municipios del sur sinaloense.

Los hechos ocurrieron el jueves 8 de octubre, cuando se reportaron detonaciones de arma de fuego dentro del centro penitenciario. La situación provocó la movilización de corporaciones de seguridad estatales y federales, entre ellas la Guardia Nacional, el Ejército y la Marina.

El balance oficial fue de nueve personas privadas de la libertad y un familiar que se encontraba de visita fallecidos, además de 16 internos lesionados. Las autoridades informaron que la situación quedó bajo control y que la Fiscalía estatal investigaría los hechos para establecer cómo ocurrió el enfrentamiento y deslindar responsabilidades.

Los vínculos de ‘El Owen’ con Los Chapitos

Eduardo Jonathan Martínez Larios formaba parte, según los reportes de seguridad, de una estructura familiar vinculada con Los Chapitos, facción del Cártel de Sinaloa.

Entre sus hermanos figura Óscar Luciano Martínez Larios, alias El Casco o El 81, identificado por las autoridades como presunto jefe regional de dicha organización en el sur del estado. Este permanece prófugo.

Otro de sus hermanos, Gabriel Nicolás Martínez Larios, conocido como El Gabito o El 80, fue detenido en junio pasado y señalado como presunto operador armado del grupo en Mazatlán.

La estructura de los Martínez Larios también ha sido objeto de operativos militares. En julio, un despliegue de la Marina, el Ejército y la Guardia Nacional en comunidades de la zona sur de Sinaloa derivó en un enfrentamiento que dejó 10 presuntos integrantes de la célula muertos, tres detenidos y un elemento de la Marina fallecido.

Investigan cómo ingresaron las armas

Uno de los aspectos que deberá esclarecer la investigación es la presencia de armas de fuego dentro del penal. De acuerdo con información difundida por autoridades estatales, en el lugar fueron localizadas dos pistolas calibre 9 milímetros.

El incidente también generó preocupación entre los familiares de los internos, quienes permanecieron en las inmediaciones del centro penitenciario mientras solicitaban información sobre las víctimas y los lesionados. Las visitas fueron suspendidas mientras se atendía la emergencia.

El caso vuelve a poner bajo cuestionamiento los controles de seguridad en los centros penitenciarios, particularmente ante la posibilidad de que disputas entre grupos criminales continúen incluso dentro de las cárceles.

Las autoridades deberán determinar las circunstancias del ataque, el móvil de la agresión y las posibles responsabilidades por la presencia de armas en el reclusorio.