Ciudad de México.— A unas horas de que comience formalmente el proceso electoral federal 2026-2027, Claudia Arlett Espino presentó su renuncia irrevocable como secretaria ejecutiva del Instituto Nacional Electoral (INE), uno de los cargos más importantes dentro de la estructura del organismo.
En una carta dirigida a la consejera presidenta, Guadalupe Taddei, Espino explicó que su decisión obedece a motivos de salud, así como a la necesidad de dedicar mayor atención a su vida personal y familiar.
La funcionaria reconoció que la organización de unos comicios concurrentes, en los que habrá elecciones federales y locales en las 32 entidades del país, exige una dedicación que actualmente no puede asumir en su totalidad.
Su salida ocurre justo un día antes de la sesión con la que el Consejo General dará inicio legal al proceso electoral de 2027, durante el cual se renovarán los 500 lugares de la Cámara de Diputados. Además, estarán en disputa 17 gubernaturas, congresos locales y miles de ayuntamientos.
La Secretaría Ejecutiva es una pieza central en el funcionamiento del INE: coordina las áreas responsables del padrón electoral, la fiscalización, la capacitación ciudadana, la organización de las elecciones y las prerrogativas de los partidos políticos.
También tiene bajo su mando las 32 juntas locales y las 300 juntas distritales encargadas de desplegar la operación electoral en todo el país.
Espino había asumido el cargo en noviembre de 2024, después de varios intentos fallidos para alcanzar un acuerdo entre los integrantes del Consejo General. Su nombramiento fue aprobado por unanimidad.
La renuncia deja al organismo sin una de sus principales responsables operativas en el momento más delicado: el arranque de una elección que involucrará a más de 102 millones de votantes y requerirá la instalación de alrededor de 170 mil casillas.
Ahora, el INE deberá definir quién asumirá la coordinación de la estructura electoral nacional mientras comienza la cuenta regresiva rumbo a las urnas de 2027.
