Rubén Rocha Moya regresó a la gubernatura de Sinaloa, pero la bienvenida estuvo lejos de ser cálida. Apenas unas horas después de anunciar su reincorporación, 23 gobernadoras y gobernadores vinculados a la Cuarta Transformación marcaron distancia de su decisión y cerraron filas con la presidenta Claudia Sheinbaum.

En un pronunciamiento conjunto, los mandatarios advirtieron que ninguna decisión personal puede colocarse por encima del proyecto colectivo ni del mandato ciudadano. También exigieron a Rocha Moya actuar con “madurez y responsabilidad”.

El mensaje no mencionó directamente una petición de renuncia, pero dejó claro que su retorno no cuenta con el respaldo político de sus compañeros de movimiento.

La 4T cierra filas con Sheinbaum

Los gobernadores señalaron que las autoridades deben conducirse dentro del marco legal y evitar decisiones unilaterales capaces de afectar el orden constitucional o el diálogo institucional.

Además, advirtieron que los intereses personales o de grupo no tienen espacio cuando se confrontan con el bienestar del país. Frente a cualquier intento de división, aseguraron, responderán con unidad y disciplina.

El posicionamiento concluyó con un respaldo absoluto a Claudia Sheinbaum, un gesto interpretado como una clara señal de aislamiento hacia el mandatario sinaloense.

Morena tampoco sabía de su regreso

Rocha Moya retomó el cargo después de permanecer 112 días con licencia, periodo durante el cual se puso a disposición de la Fiscalía General de la República por las acusaciones formuladas en su contra desde Estados Unidos.

El gobernador sostuvo que las autoridades mexicanas no encontraron elementos mínimos para vincularlo con alguna conducta delictiva y aseguró que volvió “con la frente limpia y en alto”.

Sin embargo, la dirigencia nacional de Morena afirmó que no fue informada previamente sobre su regreso y se deslindó de la determinación. La Secretaría de Gobernación también la calificó como una decisión personal.

El coordinador de los diputados de Morena, Ricardo Monreal, fue todavía más directo: pidió a Rocha Moya reconsiderar su retorno y solicitar nuevamente licencia hasta que la FGR concluya las investigaciones.

Regresa al despacho, pero sin respaldo político

Legalmente, Rocha Moya pudo reincorporarse al cargo; políticamente, regresó prácticamente solo.

Mientras el mandatario asegura que no existen pruebas en su contra, la presidenta, la dirigencia de Morena, legisladores y gobernadores oficialistas han evitado respaldarlo.

Su retorno abrió una nueva fractura dentro del movimiento gobernante y colocó a Sinaloa en el centro de una confrontación que ya no ocurre solamente entre Morena y la oposición, sino dentro de la propia Cuarta Transformación.