INTERNACIONAL

Decreto de Milei prohíbe ingreso de extranjeros que hayan expresado «odio hacia Argentina»

El presidente, Javier Milei, firmó este jueves un decreto para “rechazar el ingreso y expulsar del país a extranjeros que promuevan mensajes de odio, discriminación o violencia contra Argentina o sus ciudadanos por razones de nacionalidad, o que ultrajen los símbolos patrios” y lo hizo en momentos críticos, especialmente por el rechazo a la visita de la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI) Kristalina Giorgeva, quien presidió la última reunión del gabinete en la Casa Rosada, aconsejó a los ministros, y pidió a los argentinos preservar los logros del “modelo” actual, lo que provocó fuertes reacciones en todos los sectores y la presentación de denuncias penales por la injerencia “extranjera” de la funcionaria.

También se rechazó su visita a la sede de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), la empresa nacional, que el mandatario quiere entregar, en la provincia sureña de Neuquén donde la máxima representante del FMI y su séquito, encabezado por el ministro de Economía, Luis Caputo, se colocaron el casco que llevan los trabajadores petroleros a pesar de la oposición de los mismos y del pueblo en general, cuya vida se ha deteriorado a un punto crítico e intolerable.

YPF es una de las garantías más importantes para lograr los préstamos millonarios más importantes del FMI, que son impagables.

La injerencia de Giorgeva en la política argentina y la desenfrenada carrera de decretos que dicta el mandatario y que significan la entrega de todos recursos y empresas, fue como agregar leña al fuego de una rebelión, que se expresa cada día más tanto en esta capital como en el interior del país.

Incluso su vicepresidenta, Victoria Villarruel, con la que está enfrentado, puso en duda sus condiciones mentales, lo que es muy grave para el país.

Por otra parte, en una presentación en cadena nacional de sólo 15 minutos anunció que enviará al Congreso el proyecto de ley de reforma de Carta Orgánica del Banco Central de la Republica Argentina (BCRA) que, entre otras cosas, establece “los principios fundamentales de la entidad monetaria, su finalidad, sus principales funciones y facultades, y en cuyo artículo tres dispone que “tiene por finalidad promover, en la medida de sus facultades y en el marco de las políticas establecidas por el gobierno nacional, la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad” todo lo contrario de lo que hace pretende mandatario el mandatario ahora violentado todas las normas establecidas.

Esta iniciativa intenta imponer como misión exclusiva del Banco Central la preservación del valor de la moneda además de prohibir expresamente el financiamiento del Tesoro nacional, las provincias y los municipios mediante emisión monetaria y veta la compra de títulos públicos en el mercado primario.

Este es considerado uno de los principales cambios que el oficialismo señala como necesarios para impedir que la política vuelva a utilizar al BCRA como fuente de financiamiento del gasto público. También se exigirá “mayorías agravadas en ambas cámaras del Congreso para desplazar a las autoridades de la entidad, con el objetivo de reforzar su independencia frente a futuras administraciones”.

Su desenfrenada carrera de decretos viajes relámpagos para la asunción del nuevo presidente Abelardo de la Espriella, en Colombia, de un oscuro pasado y de Keiko Fujimori en Perú, en ambos casos surgidos de dudosas elecciones generales, después de su escandaloso paso por Brasil para apoyar a Flávio Bolsonaro, hijo del ex presidente Jair Bolsonaro, todos de la ultraderecha regional es interpretada por analistas aquí como el desesperado intento por liderar una coalición de ultraderecha que sirva a la nueva Estrategia de Seguridad de Estados Unidos.

Se señala que Milei  “quiere ser el líder de la derecha, pero no es el que realmente manda” como lo sostiene el diario The Guardian ante el viaje del mandatario para reunirse con Bolsonaro, citando al sociólogo Juan Gabriel Tokatlian, quien advirtió que “nunca vi a Milei mostrar mucho interés en las visitas oficiales a otros países. Lo que le interesa son las figuras del mundo de las grandes empresas tecnológicas y de la extrema derecha, pero en ninguno de los dos casos existe un interés real en iniciar negociaciones comerciales”

De la misma manera hay advertencias sobre la cada vez “más desquiciada” política exterior de Milei, su insolencia cada vez más “brutal” contra los mandatarios que gobiernan para sus propios países, las acusaciones de campañas supuestas contrarias a su persona que acusó a México, Brasil y al Partido Demócrata de Estados Unidos.

Pero además su “pacto con el diablo en referencia al ex presidente hondureño, (Juan) Orlando (Hernández) que cuyos planes conjuntos de una unión para crear una “alianza regional de la extrema derecha” no sólo en el tema de la prensa y los medios, sino de acciones conjuntas terroristas, de espionaje y otras para supuestamente enfrentar y exterminar al “que llaman terrorismo de izquierda” al enemigo interno, propuesta del secretario de Estado estadunidense, Marco Rubio.