México frente a la IA: entre el impulso externo y la deuda interna en productividad
La inteligencia artificial (IA) ya empuja cadenas globales de valor, exportaciones tecnológicas y decisiones de inversión. México no está fuera de esa ola.
El problema es otro: mientras el país gana terreno como proveedor en sectores vinculados a esta tecnología, puertas adentro la adopción sigue rezagada.
El auge de la IA abre una ventana para la economía mexicana, en especial por su integración con América del Norte. Sectores como el de computación y electrónicos han mostrado un dinamismo destacado en exportaciones, impulsados por la creciente demanda de tecnología asociada a estos desarrollos, de acuerdo con un análisis de BBVA Research, el área de análisis económico del banco.
Este posicionamiento, refirió la firma financiera, coloca al país como un eslabón relevante en la cadena tecnológica regional.
Sin embargo, ese avance convive con un rezago estructural: la adopción interna de IA en procesos productivos se mantiene baja. BBVA advierte que esta situación “evidencia una brecha estructural en productividad”.

