La presidenta exige un plan inmediato ante los reclamos por salarios, desabasto de medicamentos y falta de personal; las movilizaciones exhiben el descontento dentro del Seguro Social.
Ciudad de México.— Las protestas de trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) obligaron al Gobierno federal a acelerar la búsqueda de soluciones. La presidenta Claudia Sheinbaum instruyó al director general del organismo, Zoé Robledo, a presentar esta misma semana un plan de acción con medidas concretas para atender las principales inconformidades del personal.
Durante su conferencia matutina de este miércoles 14 de octubre, la mandataria señaló que el funcionario deberá entregarle la propuesta, a más tardar entre jueves y viernes, con el objetivo de comenzar a resolver las demandas que considera legítimas. El anuncio ocurre después de varios días de movilizaciones y de la megamarcha realizada por trabajadores del Seguro Social.
Salarios, medicamentos y plazas pendientes
Entre los principales reclamos destaca el rechazo al incremento salarial aprobado previamente en el ámbito sindical, que contempla un aumento de 2.9% al salario tabular y 3.9% en prestaciones, para un ajuste global de 6.8%. Los inconformes exigen un incremento de 10% y cuestionan la actuación de la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), encabezada por Rafael Olivos Hernández.
Este miércoles, los trabajadores participan en una consulta para decidir si aceptan la propuesta salarial, en medio de llamados de sectores movilizados a rechazarla.
La inconformidad va más allá de las percepciones económicas. El personal también denuncia faltantes de medicamentos e insumos médicos, sobrecarga de trabajo por la falta de trabajadores y problemas contractuales que afectan a empleados incorporados durante la pandemia de covid-19, algunos de los cuales continúan sin obtener una contratación definitiva.
Sheinbaum reconoció que existen dificultades de abastecimiento relacionadas tanto con proveedores como con la distribución interna del instituto. Por ello, pidió revisar los faltantes directamente en las farmacias de clínicas y hospitales, en lugar de depender exclusivamente de los reportes de los almacenes.
El reto será convertir las promesas en resultados
La presidenta también señaló que su administración revisa las necesidades de personal y la situación de los médicos residentes, incluidas sus becas. Sin embargo, las demandas de los trabajadores incluyen otros asuntos, como la destitución del dirigente sindical y la recuperación del anterior régimen de jubilaciones y pensiones, una exigencia que requeriría cambios legales.
Aunque el IMSS sostiene que sus servicios médicos continúan funcionando, las protestas han puesto sobre la mesa las inconformidades de quienes trabajan en una de las instituciones de salud más importantes del país.
Ahora, la atención estará puesta en el plan que presente Zoé Robledo y, sobre todo, en las medidas que puedan traducirse en mejores condiciones laborales, suministro oportuno de medicamentos y atención adecuada para los derechohabientes.
Porque reconocer que existen problemas es apenas el primer paso: el verdadero desafío será resolverlos y demostrar que las demandas del personal no se quedarán, una vez más, en compromisos de escritorio.

