Redacción

El huracán Polo, de categoría 5, permanecerá durante al menos dos días frente a las costas del Pacífico mexicano, con vientos sostenidos cercanos a los 260 kilómetros por hora. Aunque hasta ahora no se prevé que toque tierra, su lento desplazamiento prolongará las lluvias, el oleaje elevado y el riesgo de inundaciones y deslaves en Guerrero, Michoacán, Colima, Jalisco y Oaxaca. 

El ciclón se intensificó de manera extraordinaria en menos de 48 horas hasta alcanzar el nivel máximo de la escala Saffir-Simpson. Su fuerza y cercanía con el litoral llevaron a las autoridades a reforzar la vigilancia y desplegar operativos preventivos en las entidades amenazadas.

De acuerdo con los pronósticos, Polo avanzará lentamente sobre el océano antes de girar hacia el noroeste y desplazarse de forma paralela a la costa. Su núcleo permanecería mar adentro; sin embargo, sus bandas nubosas continuarán enviando humedad hacia el occidente y sur del territorio nacional. 

El coordinador general del Servicio Meteorológico Nacional, Fabián Vázquez Romaña, advirtió que los efectos del fenómeno podrían extenderse durante prácticamente toda la semana. Las lluvias más severas se concentrarán durante varios días en Michoacán, Colima y Jalisco, mientras Guerrero y Oaxaca también enfrentarán precipitaciones intensas. 

A pesar de que el ojo del huracán no cruzaría la línea costera, su circulación puede provocar inundaciones repentinas, desbordamientos de ríos, deslaves y daños por oleaje elevado. En algunas zonas costeras, los acumulados de lluvia podrían alcanzar hasta 300 milímetros. 

Polo presenta vientos capaces de ocasionar daños catastróficos, pero su categoría no es el único peligro. El lento movimiento del sistema aumenta la posibilidad de que las lluvias permanezcan durante más tiempo sobre las mismas regiones, elevando el riesgo para comunidades costeras, serranas y cercanas a cauces.

Las autoridades mantienen vigilancia desde Tecpan de Galeana, Guerrero, hasta Manzanillo, Colima. Protección Civil pidió evitar playas, carreteras inundadas y zonas propensas a deslaves, además de seguir únicamente los reportes oficiales, pues cualquier modificación en la trayectoria podría cambiar rápidamente las áreas de mayor afectación.