Le quitaron la visa a Andy… y se sintió secretario de Estado de Trump
COLUMNA: LA LIBRETA DE LA EDITORA
Hay gente que cuando le cancelan una visa pregunta: “¿Y ahora por qué?”.
Y hay otro tipo de gente que, cuando le cancelan la visa, le escribe al presidente del país para decirle cómo debe manejar su gobierno.
Andy López Beltrán, evidentemente, pertenece al segundo grupo.
Al hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador le retiraron la visa estadounidense y, en lugar de limitarse a preguntar cuál fue la razón, decidió escribirle nada menos que a Donald Trump.
Cualquiera pensaría que eso ya era demasiado atrevimiento; sin embargo, Andy no se limitó a cuestionar la decisión, sino que prácticamente le puso tarea al presidente estadounidense.
Si Trump sabía de la decisión, entonces debía asumir su responsabilidad.
Pero si no sabía, Andy ya tenía la solución: que Trump despidiera a sus funcionarios más cercanos.
Marco Rubio, Christopher Landau y compañía seguramente no pegaron el ojo toda esa noche noche y al día siguiente se levantaron con el corazón acelerado.
“¡Cuidado, muchachos! Ya llegó la evaluación de desempeño de Andy”.
Durante años escuchamos que México no debía permitir que ningún gobierno extranjero dictara la agenda nacional. Ahora resulta que, desde este lado de la frontera, alguien pretende dictarle a Washington cómo debe trabajar y quién debe conservar su empleo.
Qué bonita reciprocidad diplomática: ellos deciden quién cruza la frontera y nosotros les sugerimos a quién sacar de la nómina.
Para quienes integran la 4T la soberanía, aparentemente, funciona según de qué lado esté el portazo.
Por si fuera poco, en esa misma carta hay algo todavía más divertido.
Andy asegura que no tiene interés en viajar a Estados Unidos en estos “tiempos decadentes y lamentables”. Entonces la situación es todavía más confusa.
Porque resulta que no quiere ir, pero está muy molesto porque ya no puede ir.
Es como si te cancelaran la invitación a una fiesta a la que jurabas que no pensabas asistir y terminaras escribiéndole al anfitrión para exigir explicaciones y pedirle que corra al DJ: “Yo no quería ir… pero exijo saber por qué me sacaste de la lista”.
El episodio sería simplemente anecdótico si no estuviera acompañado de una pregunta mucho más seria: ¿por qué le retiraron la visa a Andy?
Hasta ahora, las autoridades estadounidenses no han explicado públicamente el motivo específico de la revocación.
Andy sostiene que no existe prueba contra él de algún acto inmoral o delictivo y califica la decisión como política y propagandística.
El gobierno mexicano, por su parte, ha cuestionado la medida y la presidenta Claudia Sheinbaum la calificó como una acción con sentido político e injerencista.
¿Qué sabe Estados Unidos sobre Andy López Beltrán que nosotros no sabemos?
Porque si no hay nada detrás, Washington debería explicar por qué tomó la decisión.
Y si sí hay algo detrás, ojalá pronto sepamos qué fue.
Por ahora, sólo tenemos una visa cancelada, una carta ridícula y un curioso fenómeno político: le cerraron la puerta de Estados Unidos a Andy y, en respuesta, Andy quiso reorganizar la casa.

