Diputados aprueban en lo general el plan B de reforma electoral
La Cámara de Diputados aprobó este miércoles en lo general el llamado “plan B” de la presidenta Claudia Sheinbaum, que reforma los artículos constitucionales 115, 116 y 134, para reducir los presupuestos de los congresos estatales, el número de regidores en los ayuntamientos y las remuneraciones de consejeros y magistrados electorales.
Después de cuatro horas y media, la minuta del Senado se aprobó sin cambios por 377 votos en favor, de Morena, PT y PVEM y su nuevo aliado MC –pese a que sus legisladores habían criticado el alcance de la reforma- por 102 en contra de PAN y PRI.
En una sesión que se llevó a cabo con rispidez y descalificaciones desde el arranque, el bloque de mayoría defendió la enmienda propuesta por el Ejecutivo, al tiempo que la oposición enfatizó que los ahorros que se esperan serán mínimos, en comparación con los gastos que ha implicado sostener los principales proyectos del actual gobierno.
El petista Amadeo Espinosa Ramos subrayó que la reforma busca instaurar la austeridad republicana “como el principio ético más importante en el ejercicio del poder, que permitirá romper con las estructuras de privilegio que durante décadas distorsionaron el uso de los recursos públicos”.
El legislador enfatizó que los cambios al artículo 116 constitucional obligarían a que los congresos estatales no ejerzan fondos mayores a 0.70 por ciento del presupuesto de cada entidad, aunque también señaló que actualmente dicha cifra es de 0.73 por ciento (23 mil 373 millones de pesos, de un total de 3.2 billones). De esa manera, la diferencia sería entre el gasto actual y el esperado con la reforma sería de 0.03 por ciento.
Por otro lado, destacó que las modificaciones al artículo 134 buscan establecer que los consejeros y magistrados electorales de todos los niveles no podrán tener percepciones mayores a las que tiene la Presidenta de la República, y las del 115 pretenden fijar en un máximo de 15 el número de regidores de los municipios, lo que garantizará “un cabildo funcional y reducirá el gasto corriente”.
De igual forma, respaldó que “los recursos liberados se destinen a la construcción de infraestructura, a financiar programas sociales y a impulsar el desarrollo regional”, pues la austeridad no es un castigo o una política de recorte sin sentido, sino una decisión ética y política, que busca terminar con los excesos”.
Por su parte, el morenista Leonel Godoy reprochó a la oposición haber calificado la iniciativa de Sheinbaum como una “ocurrencia, e incluso basura”.
Si antes se decía de los perredistas que eran los “diputados del no”, por su negativa reiterada a apoyar las iniciativas del actual gobierno, dijo, ahora la nueva oposición rechaza todo.
En ese tono, les lanzó: “no va a haber ningún plan que les guste, ni el plan A, ni el B, ni el C, ni el Z, ningún plan les va a gustar, porque no les embona nada, como dijo Enrique Peña Nieto”. Entre risas, a un lado de él en la tribuna, su compañero el diputado migrante Aniceto Polanco, secundó entre risas: “¡ningún chile les embona!”

