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Cumbre Tajín 2026: identidad viva que impulsa desarrollo y orgullo

ALMA GRANDE

POR ÁNGEL ÁLVARO PEÑA

La Cumbre Tajín 2026 confirma, una vez más, por qué es uno de los encuentros culturales más importantes de México. Más allá del espectáculo, el festival se consolida como un espacio donde la identidad totonaca no solo se preserva, sino que se proyecta con fuerza hacia el futuro.

Las cifras oficiales respaldan este momento positivo. La ocupación hotelera alcanzó niveles cercanos al 100% en la región de Papantla y Poza Rica, reflejo de la alta afluencia de visitantes que han llegado atraídos por la riqueza cultural del Totonacapan. A ello se suma una derrama económica estimada entre 500 y 600 millones de pesos, con un gasto promedio diario por visitante superior a los mil pesos, lo que representa un impulso directo para el comercio, los servicios y las familias de la zona.

Pero el verdadero valor de la Cumbre Tajín no está solo en los números. Está en su gente.

Más de dos mil participantes, entre artistas, talleristas y portadores de tradición, dan vida a un programa que incluye ceremonias, talleres, danzas y expresiones que mantienen vigente el legado ancestral. En el Parque Temático Takilhsukut, cada espacio se convierte en un punto de encuentro entre generaciones, donde el conocimiento se comparte y la cultura se experimenta de manera cercana.

La participación de niñas y jóvenes en prácticas tradicionales, como la danza y el ritual de los Voladores, muestra con claridad que la cultura totonaca no es estática. Evoluciona, se adapta y se fortalece, integrando nuevas voces sin perder su esencia.

Además, el respaldo institucional ha permitido consolidar una plataforma que no solo promueve la cultura, sino que también abre oportunidades de desarrollo. La Cumbre Tajín se posiciona, así como un modelo donde tradición y economía pueden caminar juntas.

Este 2026, el festival no solo celebra el pasado, sino que apuesta por el futuro. Un futuro donde la identidad es motor de desarrollo, donde la cultura genera bienestar y donde Veracruz se muestra al mundo con orgullo.

La Cumbre Tajín no es solo un evento: es una declaración viva de lo que somos y de todo lo que podemos seguir construyendo.

Esta columna se publica los lunes, miércoles y viernes.