ECONOMÍA

Crudo cierra la semana por arriba de los 100 dólares ante temor por cierre del estrecho de Ormuz

Los precios internacionales del crudo cerraron la semana por arriba de los 100 dólares, nivel no observado en cuatro años, lo cual ocurre ante la persistencia del temor a que se prolongue el cierre del estrecho de Ormuz por el conflicto bélico de Medio Oriente.

El precio del barril de Brent se ubicó en 103.69 dólares, nivel que significó un aumento de 3.22 por ciento respecto al cierre del jueves. No obstante, el nivel representó una escalada de 11.86 por ciento respecto al 92.69 por ciento observado el viernes pasado.

El WTI terminó la semana en 99.25 dólares por barril, dato que mostró un aumento de 3.68 por ciento frente a la jornada anterior. Lo anterior significa un aumento de 9.18 por ciento frente al cierre de la semana pasada.

La mezcla mexicana cerró en 93.04 dólares el barril, monto que se tradujo en un avance de 3.22 por ciento respecto al jueves. Frente al cierre del viernes pasado, mostró un incremento de 11.23 por ciento.

El nivel observado no se había registrado desde 2022, cuando comenzó la guerra entre Rusia y Ucrania, lo cual causó una crisis energética global.

“El cierre de los precios internacionales del petróleo mantiene una clara tendencia alcista, en un entorno marcado por la intensificación del conflicto en Medio Oriente y por crecientes riesgos de interrupciones en el suministro energético global”, señaló a La Jornada Janneth Quiroz Zamora, directora de Análisis de Grupo Financiero Monex. “En las últimas sesiones, las referencias internacionales como el Brent y el WTI han registrado fuertes presiones al alza, reflejando que el mercado está incorporando una prima de riesgo geopolítico cada vez mayor”, indicó.

Recordó que detrás de esta escalada se encuentran varios eventos recientes que han elevado significativamente la tensión en la región. El conflicto se intensificó tras los ataques militares de Estados Unidos e Israel contra instalaciones en Irán iniciados el 28 de febrero, lo que detonó una serie de represalias por parte de Teherán en distintos frentes regionales. Entre estas respuestas se encuentran ataques con misiles y drones, así como acciones dirigidas contra embarcaciones comerciales y rutas estratégicas de transporte energético.

Destacó que uno de los factores más sensibles para el mercado petrolero ha sido el deterioro de la seguridad en el estrecho de Ormuz, un punto crítico por el que normalmente transita cerca de una quinta parte del petróleo que se comercializa a nivel mundial. En los últimos días se han registrado ataques contra buques y la colocación de minas marítimas que han afectado seriamente el tránsito comercial, generando interrupciones logísticas y un aumento significativo en los costos de transporte y seguros marítimos.

“El conflicto ya está teniendo efectos directos sobre la producción de crudo en la región. Arabia Saudita anunció recientemente una reducción significativa en su producción, cercana a 2 millones de barriles diarios, tras el cierre de algunos campos petroleros y las dificultades para exportar a través del Golfo Pérsico. En conjunto, los recortes de producción en los países del Golfo podrían alcanzar cerca de 10 millones de barriles diarios si las disrupciones logísticas continúan”, señaló.

“Ante este escenario, las medidas adoptadas por distintos países —como la liberación de reservas estratégicas de petróleo por parte de miembros de la Agencia Internacional de Energía— han ayudado a moderar temporalmente la volatilidad, pero no han logrado revertir la tendencia alcista de fondo. Esto se debe a que el mercado petrolero no solo reacciona a la oferta actual, sino principalmente a las expectativas de posibles interrupciones futuras en el suministro”, dijo Quiroz Zamora.

Subrayó que en términos prospectivos, la evolución del precio del petróleo dependerá en gran medida de la duración y la intensidad del conflicto. Si las tensiones continúan escalando o si se materializan cierres prolongados en rutas estratégicas como el Estrecho de Ormuz, el mercado podría enfrentar un choque de oferta significativo que mantendría los precios elevados por más tiempo e incluso podría llevarlos a niveles considerablemente superiores a los observados actualmente.

Desde una perspectiva macroeconómica global, este entorno implica mayores presiones inflacionarias, particularmente en economías altamente dependientes de las importaciones energéticas. Además, el encarecimiento del petróleo podría volver a colocar a la energía como uno de los principales factores de riesgo para la estabilidad de los mercados financieros y para la trayectoria de la inflación en los próximos meses, indicó la directora de análisis de Monex.

La escalada semanal de los precios del crudo ocurrió a pesar de la liberación récord de reservas estratégicas y del anuncio de Estados Unidos de flexibilizar algunas sanciones al petróleo ruso.

No obstante, los niveles están por debajo de lo que se vio el lunes al inicio de la jornada en Asia, cuando rozaron el umbral de los 120 dólares.

Con los países del Golfo Pérsico recortando la producción y los petroleros atrapados en esa zona, los precios de referencia del petróleo han subido entre 40 y 50 por ciento desde el inicio del conflicto.

El estrecho de Ormuz sigue prácticamente cerrado, y el nuevo guía supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, aseguró el jueves que Irán seguirá usando esa “carta».

La AIE advirtió que la guerra en Oriente Medio podría causar la mayor interrupción del suministro en la historia del sector.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en redes sociales, priorizó derrotar a Irán sobre los precios del crudo. Hasta el 13 de marzo, la AFP registró al menos 33 ataques a infraestructuras energéticas en la región.

Además, Estados actualizó ayer las exenciones a las sanciones contra Venezuela para facilitar la inversión y actividades relacionadas con el petróleo y la exportación de fertilizantes, ante el aumento de precios de combustibles.