Llaman organizaciones a participar en consulta pública para fortalecer el etiquetado de alimentos
En el contexto de la consulta pública del Proyecto de Modificación de la Norma Oficial Mexicana NOM-051-SCFI/SSA1-2010, que regula el etiquetado de alimentos preenvasados y bebidas no alcohólicas, integrantes de la Alianza por la Salud Alimentaria llamaron a la ciudadanía a participar en ese ejercicio, y así colaborar en el fortalecimiento de esa estrategia.
Ana Larrañaga, investigadora de Salud Alimentaria en El Poder del Consumidor, expuso en conferencia de prensa que un análisis publicado en la revista PLOS Medicine estima que de mantenerse el etiquetado se incrementará la reducción del consumo de kilocalorías por persona por día, y eso podría traducirse en 1.3 millones de casos de obesidad reducidos o prevenidos en el país.
La coordinadora del área de etiquetados de alimentos y bebidas de la organización, añadió que si se mejora el etiquetado los beneficios podrían ser aún ser mayores. Por ejemplo si existiera la obligación de siempre colocar sellos y leyendas de advertencia en lugares visibles y con tamaños adecuados, siguiendo experiencias exitosas de países como Argentina y Colombia.
El Poder del Consumir y Salud Crítica, agrupaciones pertenecientes a la Alianza por la Salud Alimentaria, presentaron diversas propuestas de mejora, entre ellas la mencionada.
También, las organizaciones presentarán propuestas para incorporar leyendas de advertencia sobre el uso de colorantes sintéticos, cuyos posibles impactos desfavorables para las infancias han sido documentados por la evidencia científica.
En diciembre de 2025, la Secretaría de Economía publicó el Aviso de consulta pública del proyecto de modificación.
Doré Castillo, directora general de Salud Crítica, remarcó que “la participación y vigilancia de la ciudadanía serán clave para defender un etiquetado sólido, pero también para ir más allá y mejorarlo, colocando en el centro el derecho a la información, la salud pública y el interés superior de niñas, niños y adolescentes, especialmente en un contexto en el que el enorme cabildeo de las industrias amenaza con debilitar la regulación”.
Larrañaga subrayó que tras el establecimiento del etiquetado “no ha habido crecimiento significativo de los índices de obesidad”, y eso es “parcialmente positivo, porque lo que se busca es que “se vea un decrecimiento.”
Agregó que además de las políticas robustas de etiquetado y la concientización de la población, también urge “un cambio profundo en los entornos alimentarios, que haya una oferta de productos realmente más saludables, alimentos mínimamente procesados, alimentos naturales y a precios accesibles, sin duda es lo que tendría un impacto mucho más importante.”
Recordaron que con el etiquetado de advertencia y las leyendas precautorias sobre ingredientes no recomendados para infancias (como la cafeína y los edulcorantes no calóricos), han representado un importante avance hacia la prevención de enfermedades crónicas relacionadas con la dieta y en la defensa de los derechos de las y los consumidores.
Sin embargo, organizaciones de la sociedad civil y la academia han identificado prácticas engañosas por parte de diversas empresas, particularmente grandes marcas de bebidas endulzadas, que buscan ocultar sellos y leyendas mediante tamaños de letra diminutos, o colocándolos en zonas poco visibles del envase.
“Estas prácticas no están adecuadamente cubiertas por la normativa vigente y limitan el derecho de las personas consumidoras a recibir información clara en el punto de venta”, señaló Larrañaga.
La Alianza por la Salud Alimentaria lanza una campaña para invitar a la población a participar en la consulta pública y enviar sus comentarios de manera sencilla a través del sitio etiquetadosclaros.org/consulta, antes del cierre oficial del período el próximo 3 de febrero.
“A través de esta plataforma, se facilita el envío de opiniones y se hace un llamado directo a las autoridades para fortalecer la NOM-051 y evitar el ocultamiento de información en los productos” resaltó Javier Zúñiga, abogado de El Poder del Consumidor.
Sostuvieron que es fundamental la participación ciudadana para que las mejoras sean incluidas.

