VERACRUZ

Crisis de credibilidad se suma al desprestigio causado por la prórroga de Martín Aguilar

A la crisis institucional de la Universidad Veracruzana (UV) se le suma la crisis de credibilidad que abona al desprestigio que caracteriza a la actual administración, “nadie cree en los discursos del rector”. De hecho, el doctor e investigador de tiempo completo del Centro de Investigación e Innovación en Educación Superior, Miguel Ángel Casillas Alvarado, advierte que en la UV impera el “pensamiento autoritario”.

Hoy “nadie le cree a la dirección de comunicación de la Universidad, nadie confía en los discursos del rector, nadie considera los rollos de sus paleros. La posverdad no logra imponerse en la Universidad por el trabajo sistemático de los universitarios movilizados que sostienen una perspectiva crítica, que reivindican la inconformidad, que valoran y respetan el marco normativo institucional, que defienden a la Universidad Veracruzana”.

En medio de protestas contra el rector Martín Aguilar Sánchez, Casillas Alvarado sostuvo que los discursos oficiales han perdido toda legitimidad. “Nadie cree en los comunicados de la Dirección de Comunicación, nadie cree en los discursos del rector. La comunidad universitaria escucha más lo que dicen los colectivos y lo que se organiza en las facultades. Esa es la voz que hoy tiene legitimidad”, expresó.

Calificó como “desangelada” la ceremonia de festejo de los 81 años de la UV, “como contrapeso de las movilizaciones que ese día estaban convocadas por los opositores a la prórroga ilegal, ilegítima e improcedente otorgada por la Junta de Gobierno a favor Martín Aguilar, fueron notorios la improvisación, el acarreo, los pambazos y el Boing. El discurso desesperado e iracundo del rector espurio negó la grave crisis institucional que vivimos y expresó con claridad la base y el sustento de sus convicciones más profundas”, precisó.

El autoritarismo descarnado, soez y ridículo que sostiene la ilegal prórroga aspira a ser el discurso dominante en la Universidad. “Frente a él, cientos de universitarios se movilizan, discuten e informan a sus compañeros. Gracias a la acción colectiva la verdad emerge frente al fango de mentiras, amenazas y descalificación. Diversos grupos de estudiantes y de profesores participan, entre ellos la Red UV por la legalidad que ha sostenido desde hace meses la resistencia a la prórroga”.

Asimismo, explica, “la Red UV por la legalidad, por ejemplo, ha brindado amplia información. Ha rebasado los límites de la libertad de expresión imaginados en la mente autoritaria del espurio desmontado uno a uno todos los trastupijes de la Junta de Gobierno y el rector impuesto. Ha denunciado las violaciones a la Ley Orgánica, a la Ley de Autonomía y al Reglamento interno de la Junta de Gobierno; puso en evidencia la improcedente invención de la Junta de procedimientos y consultas; denunció ampliamente el proceso de colonización por un grupo de interés de la Junta de Gobierno y la progresiva purga de cinco de sus integrantes en los últimos años; hizo un balance crítico de la gestión del rector saliente donde mostró su incompetencia, negligencia e incapacidad”

Este episodio ilustra el choque entre dos proyectos de universidad, el de una administración que intenta sostenerse pese a los cuestionamientos éticos y legales, y el de una comunidad crítica que defiende la autonomía y la legalidad de la institución. “Lo que estamos viendo es una crisis de confianza sin precedentes”, subrayó.

La decisión de la Junta de Gobierno de extender el periodo del rector ha sido considerada por académicos y estudiantes como ilegal e improcedente. Para los inconformes, la medida vulnera el marco normativo y abre un precedente que pone en riesgo la vida institucional de la UV.

Con la solidaridad y la movilización colectiva, la Red está enseñando con el ejemplo a desafiar a la autoridad espuria y a poner en entredicho la falsedad de las verdades oficiales. En el mismo sentido ha denunciado las agresiones y amenazas; colectivamente está enfrentando el miedo y construyendo redes de apoyo mutuo para resistir y oponerse al autoritarismo; para enfrentar el acoso laboral”.

Casillas Alvarado sostuvo que los discursos oficiales han perdido toda legitimidad. “La comunidad universitaria escucha más lo que dicen los colectivos; esa es la voz que hoy tiene legitimidad”, expresó.