Industria acerera de AL peligra ante aranceles de EU
En 2024, la mayor acería de Chile, Huachipato, cerró derrotada por el acero barato proveniente de China. Medio año después, los aranceles de Donald Trump amenazan el sustento de 1.4 millones de personas que trabajan en esta industria en América Latina.
Como en su primer mandato (2017-2021), el presidente estadunidense aspira a proteger la industria estadunidense del acero encareciendo el metal importado, con tarifas aduaneras de 25 por ciento que rigen desde el 12 de marzo.
Estados Unidos importa 25 millones de toneladas anuales del metal. Canadá es su principal proveedor individual, seguido por Brasil y México, con productos destinados a otras industrias como la automotriz o la construcción.
La industria estadunidense “necesita abastecerse” de productos con “tecnologías especiales (…), aceros que siempre ha comprado en Latinoamérica”, explica Ezequiel Tavernelli, director ejecutivo de la Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero) a la AFP.
Por eso, en un marco de sobreproducción de acero en el mundo, con China a la cabeza, los aranceles serán una gran distorsión para el mercado: “Lo único que traería es una inundación de acero por desvío de comercio de ese acero que iba a Estados Unidos (…) a regiones menos protegidas (y) con menos capacidad de defensa”, como América Latina, señala el ejecutivo.
Para explicar la gravedad de la amenaza, recuerda que en el año 2000 China exportaba a América Latina menos de 100 mil toneladas anuales de acero. “Hoy está arriba de los 14 millones. (El crecimiento) es exponencial”, remarcó.
La producción de acero en América Latina lleva tres años de caída. En 2024 la baja fue de 3.6 por ciento a 56 millones de toneladas en un consumo de 73 millones. La parte de China en el total que se utiliza en la región es cada vez mayor.
Por los aranceles de Trump los productores latinoamericanos no sólo perderían ingreso a Estados Unidos. También se acentuaría la pérdida de partes de mercado contra el acero chino en sus propios países.
El mundo tiene una capacidad de producción de dos mil 480 millones de toneladas anuales de acero. De ese total, China representa mil 140 millones, más de 45 por ciento. El gigante asiático utiliza la mayor parte, pero le sobran unos 140 millones de toneladas que van al mercado internacional a precios de dumping, según Alacero.
“Uno de los de los países que mayor sobrecapacidad tiene e inunda nuestros mercados de acero es China, y además lo hace de una forma desleal”, con precios por debajo del costo gracias a subsidios oficiales que van desde la energía hasta los créditos, remarcó Tavernelli.
El 23 por ciento del acero producido en exceso en el mundo proviene de China.
En setiembre del año pasado, los chilenos vivieron en carne propia el impacto de esta situación que Tavernelli describe con preocupación: Huachipato, la mayor industria del acero del país, apagó sus hornos. En cuestión de horas, con el humo que dejaba de salir de las chimeneas, se volatilizaban casi 75 años de historia.
No alcanzó con las sobretasas resueltas por las autoridades. El acero chino es 40 por ciento más barato que el chileno. La competencia se volvió imposible.