Educar a los políticos

Por Ángel Álvaro Peña

Francisco Berlín Valenzuela da a conocer un invaluable texto que a pesar de haberse concebido hace 106 años, cobra una gran vigencia en este momento por el que atraviesa México.

Se trata de un poema de su abuelo Graciano Valenzuela, veracruzano, quien fuera un gran educador y fungiera como el primer subdirector de la Escuela Normal Veracruzana, fundador, junto con el gran pedagogo suizo Enrique C. Rébsamen.

Don Graciano Valenzuela entre otras obras que legó a la historia de la Humanidad dejó para la posteridad un libro de poemas llamado Voces Redentoras, del cual señala Paco Berlín Valenzuela. “tuve el honor de escribir a máquina, por encargo de mi madre Graciela Valenzuela, a la edad de 11 años”, cuyo poema “Demos” confirma la vigencia de este texto con más de un siglo de haberse plasmado.

 

Berlín Valenzuela conoce muy bien a la clase política de la cual formó parte por un largo periodo de su vida. Es por ello que afirma de sus integrantes: “siguen teniendo un comportamiento censurable, por parte de quienes debían de ser sus beneficiarios, al haber sido sus electores que los llevaron al poder”.

 

Aquí reproducimos este poema:

Como un rey bizantino

Huyes de mi contacto y mis miradas,

Cuando ayer

implorabas mis sufragios

Por llegar a la altura.

No se te puede hablar y a los clamores

Del que sufre y se queja eres tú sordo;

Te crees, insensato, sin deberes,

Y piensas que he de ser de tus falacias

El juguete o la burla.

Fiado en tu integridad, puse en tus manos

Mi poder y mis leyes,

Y así al solio llegaste;

Al solio donde ahora no recibes

Más que a tus favoritos;

Aquellos que celebran tus flaquezas,

 

Cual si fuesen virtudes.

Ese palacio en que el poder ostentas

Es de mi propiedad y se ha formado

Con mis impuestos de que te aprovechas;

Y así, necio, te atreves

A prohibir la entrada

De mis hijos, que tienen el derecho

De pedir que a toda hora los escuches,

Y atiendas sus demandas, pues para eso

Mis sufragios te di, cuando creía

En todas tus palabras y promesas.

¡Eres torpe e imbécil!;

Por voluble y por falso y por ingrato,

Bajarás de la altura,

Donde te hayas, ahora, encaramado,

Y en vano me hablarás de democracia,

De justicia y progreso y libertades,

Pues sordo seré yo, que no merece

Quien al pueblo traiciona y menosprecia

Más que ser condenado al negro olvido

¡Sin que merezca recordarse nunca!

Demos

 

Graciano Valenzuela Vera, abuelo de Paco Berlín, nació en Chicontepec un 18 de diciembre de 1862, quien da cuenta de una clase política poco sensible y sin vocación como ahora podemos apreciarla en varios espacios de la vida pública de nuestro país, donde se sacrificaba el dinero del pueblo para beneficiar a los amigos, compadres y familiares.

Una costumbre en tradición de la administración pública que surgió en la Colonia, donde la corrupción llegó de España para quedarse en estas tierras.

El propio Benito Juárez ponderaba esta condición al decir: “A los amigos, justicia y gracia; a los enemigos, la ley a secas”. Hasta que esto se convierte en una ley no escrita.

En 2000, siendo jefe de gobierno de la Cuidad de México, Cuauhtémoc Cárdenas, el entonces secretario de seguridad Pública, Alejandro Gertz Manero, aprovechó su cargo para perseguir a la entonces dirigente de la asociación Nacional de Productores de Teatro, por un supuesto fraude de 9 millones de pesos. La actriz debió salir de la capital en una cajuela de automóvil con destino a Acapulco, Guerrero para evitar la acción de una justicia amañada y con delitos a la medida de sus contrincantes. De ahí se dirigió a Miami, para resguardar su integridad y libertad.

Aquí hay nombres de políticos que siguen en puestos públicos a pesar de mostrar imparcialidad y algo más que corrupción en el desempeño de su trabajo.

Otro caso fue el que sucedió el 7 de abril de 2005, cuando se desaforó a Andrés Manuel López Obrador, a través de una triquiñuela legaloide, cuyo complot fue votar en la Cámara de Diputados durante el sexenio de Fox, con 360 diputados a favor del desafuero y 127 en contra. Entre los priístas que votaron para que se le quitara el fuero al actual Presidente estuvieron Claudia Ruiz Massieu, Manlio Fabio Beltrones, Marcela Guerra, el eterno líder los de los ferrocarrileros Víctor Flores y el hijo de Roberto Madrazo, un tal Federico Madrazo Rojas.

Entre los militantes del Partido Verde que quisieron que se fuera López Obrador estuvieron Jorge Kahwagi Macari, ex boxeador; y el eterno líder de los trabajadores del Metro, Fernando Espino Arévalo. El actual Jefe del Ejecutivo señaló como responsables de dicho acto ilícito a Carlos Salinas de Gortari, Santiago Creel y Vicente Fox.

Un caso más reciente sobre la fabricación de delitos, que se sigue practicando como ejercicio diario del poder es el caso de Félix Salgado Macedonio, quien fuera acusado por Basilia Castañeda de violarla en 1998, cuando ella era menor de edad; sin embargo, nunca denunció el hecho hasta que fue nombrado precandidato a la gubernatura de Guerrero, en 2021. Uno de los datos relevantes de dicha acusación fue el hecho de que la propia Basilia apoyara la candidatura de Salgado a la senaduría en 2018, es decir, 30 años de la violación. La candidatura le fue retirada por el INE por no cubrir con documentos la cantidad de 19 mil pesos, en el fondo lo que pesaba sobre el candidato a Guerrero, era la acusación de una violación que nunca se aclaró.

Más recientemente, en marzo de 2021, a tres días de regresarle la vigencia a una ley desechada por represiva llamada ultrajes a la autoridad se ejerce contra Rogelio Franco Castán, entonces candidato a una diputación federal por el PRD. El impacto de dicho acto de autoritarismo hizo que la población le llamara la Ley Franco. La ley se reestrenó como traje a la media de los contrincantes políticos y sigue vigente y haciendo daño en Veracruz.

Los políticos en México siguen favoreciendo a los suyos y así mismo, crean delitos, inventan pruebas, manipulan jueces, imponen sentencias.

El texto de don Graciano Valenzuela, que amablemente nos comparte Paco Berlín Valenzuela, sigue siendo vigente y se convierte en advertencia y testimonio de una clase política que todavía tiene en la impunidad del mayor privilegio de su vida.

 

PEGA Y CORRE.- Algo grave sucede en el PRI luego de que el pleito a muerte entre el gobernador de Hidalgo, Omar Fayad y el líder nacional, Alejandro Moreno Cárdenas, por diferencias en los métodos de selección del candidato a la gubernatura de ese estado, se reconciliaran y aparecieran abrazados ante los medios. Juntos parecen pocos, separados, nada…Esta columna se publica los lunes, miércoles y viernes.