México crece sólo en armonía

Por Ángel Álvaro Peña

La política se volvió armonía en este inicio de año en México y los adversarios deben tener en los hechos una lección que eleve su mente hacia niveles superiores de pensamiento.

En dos días del año nuevo la realidad desmintió a una oposición dividida sin armas contra el gobierno, con el que deben trabajar hombro con hombro.

Por años las voces discordantes aseguran en los medios que el actual gobierno federal mantiene una relación de enfrentamiento con dos importantes actores políticos y sociales de convivencia: el empresariado y Estados Unidos.

Desde el momento en que algunos mandatarios se adelantaron a felicitar a Joe Biden, presionaron al gobierno de México para que hiciera lo mismo, bajo la amenaza de que de no hacerlo podría haber consecuencias irreversibles en la relación con el vecino del norte.

En cuanto al empresariado, a la oposición le faltan medios para decir que hay enfrentamiento entre los inversionistas y el gobierno federal cuando la realidad es muy diferente y este inicio de año se mostró, de manera evidente, con hechos. Ahora hasta la oposición quiere modificar el Presupuesto de Egresos para otorgar facilidades y beneficios a un empresariado que colabora con el gobierno como nunca antes lo había hecho.

El primer lugar, la relación con el vecino del norte no sólo está en buenos términos, sino que se afianza cada día más y la prueba la pone el propio embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, quien este domingo, asistió a la Basílica de Guadalupe acompañado de su familia para pedir por “un año de bendiciones” entre México y Estados Unidos durante su gestión en 2022.

El embajador Salazar llevó a la Virgen de Guadalupe rosas rojas y blancas en mano, y como muestra de cultivar una amistad sólida, aseguró tener la esperanza por el bienestar y prosperidad de los pueblos que conforman ambas naciones.

Le pedí a nuestra Señora de Guadalupe por nuestros pueblos y para que sea un año de bendiciones, esperanza y prosperidad para México y Estados Unidos”, escribió en su cuenta de Twitter.

La vecindad se vuelve amistad y la hermandad entre los pueblos tiene su reacción en los gobiernos que aprovechan todo momento para mostrar armonía y paz, dejando atrás resentimientos y diferencias. Lo importante no es pensar igual sino trabajar para fines comunes y esto va también para el empresariado mexicano que entiende perfectamente que la armonía con el gobierno federal llevará a mejor niveles de entendimiento y a elevar la calidad de vida de los mexicanos porque a partir del primer día de este año, el salario mínimo tuvo un aumento muy importante: 22 por ciento, este porcentaje no ocurría en los últimos 34 años.

El esfuerzo entre empresarios, gobiernos y sindicatos beneficiará de manera directa a 6 millones de trabajadores registrados en el Seguro Social.

Lo más sorprendente es que la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos, aprobó por unanimidad de los tres sectores: trabajadores, empleadores y gobierno, el incremento general que pasó de $141.70 pesos a $172.87 diarios. Con este incremento la llamada cuesta de enero se hará menos pesada para muchos mexicanos.

Dicha Comisión señala que con esta política de recuperación del salario “se avanza en el objetivo del gobierno de lograr que al final de la administración el salario mínimo permita cubrir la canasta básica definida por el Coneval para dos personas de una familia, lo que ayude a reducir la pobreza laboral y abonar a la justicia social”.

El incremento fue tal que muchos contratos colectivos de trabajo ya firmados, tendrán que volver a redactarse porque dicho aumento rebasa los acuerdos bilaterales entre sindicato y empresa. De existir diferencias entre empresarios y gobierno la decisión no hubiera sido unánime ni tendría el porcentaje histórico que se definió.

Esta señal de mala intención de los adversarios debe llevarlos a la reflexión. La oposición es parte del gobierno y deben trabajar juntos, pero hasta el momento lo que han hecho es inventar una realidad falsa sobre las buenas o malas relaciones del gobierno federal. Si la oposición trabajara en objetivos comunes, haciendo a un lado las diferencias, el país estaría mejor.

Pero la oposición en lugar de ponerse a trabajar asegura que estábamos mejor antes, pero la gente decidió el cambio en las urnas y los disidentes parecen no tener la capacidad de adaptarse y realizar un esfuerzo común.

Ni Estados Unidos, ni los empresarios piensan igual que el jefe del Ejecutivo, pero han hecho su trabajo y ahora todos son beneficiados, porque hay tranquilidad con el vecino y consumo interno mayor para fortalecer las mismas empresas que aumentan el salario a sus empleados.

No se requiere uniformar criterios para avanzar, basta con trabajar en las coincidencias para hacer historia.

Es tiempo de hacer historia y dejar de repetir lo que se hace más por inercia que por convicción. Nadie obliga a nadie a pensar igual, sólo a trabajar por el país, porque México nos une y algunos consideran que es la manera de ver la realidad del país lo que nos divide. Los ejemplos arriba mencionados son una realidad y en México debemos de vivir de realidad y no de mentiras ni de agresiones que no conducen más que a radicalizar enfrentamientos entre hermanos.

Esto es una muestra clara de lo que podemos hacer unidos, con trabajo, con esfuerzo y a veces con sacrificio, pero México lo vale.

 

PEGA Y CORRE. La oposición primero debe armonizar el ambiente en sus propias filas, en sus propios partidos, poner en orden sus ideas y avanzar, porque la violencia es retroceso en política…Esta columna se publica los lunes, miércoles y viernes.