Veracruz sin representación

Por Camilo Vázquez

CIUDAD DE MÉXICO. La representación de los gobiernos de los estados en la Ciudad de México debe tener una actividad intensa, de un puente entre las relaciones que radican en la capital del país y el estado correspondiente que tengan que ver con la inversión privada y pública, la difusión de la cultura del lugar, la promoción del arte, las artesanías y la cultura. La información de los puntos de interés de su estado, y la representación del ejecutivo estatal en los eventos que suceden.

La Representación del Gobierno del Estado de Veracruz en la Ciudad de México, pareciera un sitio de extrema discreción, tanto que no se nota a pesar de ubicarse en una casona de gran belleza, en el corazón de la capital.

Los veracruzanos que vivimos en la Ciudad de México carecemos de un lugar a dónde asistir para que nos informe sobre la realidad de nuestra tierra, que nos recuerde las raíces, que fortalezca nuestra identidad.

En esa casona de casi un siglo, nadie está, nadie la vista con cinco o seis empleados parecen disimular no hacer nada, pero sí cobra el salario. Ni siquiera hay un folleto turístico, ni una guía de puntos de interés.

Este tal vez el punto más vulnerable de la administración del gobernador Cuitláhuac García Jiménez, que se queda sin representación, porque al ver el descuido en el que se encuentra en esas oficinas, ni siquiera la visita en sus viajes a la capital del país. Ni modo que pregunte qué hay de nuevo porque ni nuevo ni viejo pasa. Simplemente no pasa nada.

 

 

Es un desperdicio de casa, de salarios, de tiempo, de posibilidades de darle fuerza a Veracruz en más de un sentido, pero la negligencia de las personas que ahí “trabajan”, encabezados por Reyna Enith Domínguez, pareciera ser el punto débil de la administración actual de la entidad, porque sus empleados están más cerca de una aviaduría que de una responsabilidad precisa.

 

«NO HAY SISTEMA»

No son momentos en que ningún gobierno, ningún partido, ninguna instancia del país pueda darse el lujo de tener un espacio sin actividades, con gente sin preparación, sin objetivos claros y con una indiferencia hacia la responsabilidad social propia de ermitaños. Sin embargo, esto puede comprobarse cualquier día en el número 77 de la Calle de Marsella en la colonia Juárez de la alcaldía Cuauhtémoc.

Sus actividades se reducen expedir actas de nacimiento, pero cuando no tienen ganas de trabajar colocan un letrero en la puerta de “No hay sistema”. Las pocas actividades que se realizan se llevan a cabo con torpeza y sin ningún interés de hacer un acto de relevancia, a la altura de la entidad que representa.

La representante, inexplicablemente designada para esta trascendente responsabilidad, Reyna Enith Domínguez Wong, no hace nada. Absolutamente nada. Y cuando tiene que responder a las protestas sociales que le tocan la puerta, se esconde o simplemente desaparece. Su mano derecha, Karen Peralta Saldaña, o más bien su manipuladora es una maestra normalista que se autodenomina licenciada y firma como tal, usurpando funciones y manejando a su antojo la presentación sin cultura ni conocimientos, y con cuentas contables poco claras que bien exigen una auditoría.

 

 

Ya son tres veces en que hay manifestaciones a las puertas de la representación del Estado de Veracruz y ella no se encuentra. La última fue la que encabezó la diputada de Movimiento Ciudadano, Julieta García Rábano, quien con un grupo de personas protestaba contra el encarcelamiento del secretario técnico del Senado y amigo de Ricardo Monreal, pero la representante Dra. Reyna Enith estaba de vacaciones en Pueblo Viejo, haciendo labores propias del hogar, lugar donde pasa sus fines de semana y descuida su trabajo, cuando en realidad debe ser una tarea de siete días, o por lo menos tener un representante en las oficinas, pero no se representa ni a ella sola.

Los contrincantes del gobernador, saben que no hay nadie los fines de semana protestan, lanzan consignas, pintan las paredes, arrojan basura.

 

 

Desde afuera parece una casa abandonada, no existe la mínima preocupación por darle vida a este espacio que bien podría ser de gran utilidad a la comunidad, a los veracruzanos y al propio gobernador, quien seguramente no tendría tantos problemas de tener a una persona responsable al frente de la representación de su gobierno en la capital.

A pesar de que han pasado tres años de su nombramiento nunca ha sabido de qué se tratan sus atribuciones, debido en buena parte a su desconocimiento de la política y a que ella todavía no se ha dado de baja en el PRD, por cuyo partido ganó la presidencia municipal de Pueblo Viejo de 2005 a 2018. Ella no es militante de Morena.

La ausencia de actividades en la representación del gobierno veracruzano ha hecho que otras oficinas y hasta restaurantes rescaten las actividades que por derecho corresponden a esa casa, lugares que difunden la cultura de la entidad y hasta restaurantes tienen más actividad para promover el estado que la propia representación. Tal es el caso de La embajada Jarocha, en la colonia Roma, donde se come bebe y baila como en la tierra veracruzana. Y se organizan excusiones a los diferentes lugares de la entidad.

También tenemos un espacio muy confortable en el Centro Cultural y Social veracruzano, en Coyoacán, entre otros muchos.

Sin embargo, el sitio oficial de la representación del gobierno del estado de Veracruz, simplemente no existe.

 

La representante Reyna Enith Domínguez excelente para posar frente a las cámaras, pero nada lista para responder por el gobernador Cuitláhuac García.

 

Pero a la hora de alquilar la casa para telenovelas, películas o sesiones de fotografía es la primera en cobrar los cheques por el servicio, desde luego firmado a su nombre.

Ni el gobierno ni la sociedad mexicana puede soportar este tipo de pasividad que resulta fraudulenta en una representación que debería tener una dinámica económica, política, social y cultural. Veracruz es una entidad con cientos de atractivos para todas las, actividades; sin embargo, se reduce a nada cuando de trabajar se trata.