La Cámara baja dio luz verde al paquete de ingresos con 331 votos a favor y 118 en contra. Mientras Morena defendió las proyecciones económicas, la oposición advirtió sobre el costo de la deuda y el destino de los recursos.
La Cámara de Diputados aprobó en lo general la Ley de Ingresos de la Federación para 2027, un proyecto que contempla recursos por 10 billones 636 mil 488.1 millones de pesos y autoriza al Gobierno federal a contratar hasta 1.7 billones de pesos de deuda interna neta.
La votación se realizó el miércoles 14 de octubre y concluyó con 331 sufragios a favor, 118 en contra y ninguna abstención. Morena y sus aliados del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y del Partido del Trabajo (PT) respaldaron el dictamen, que también recibió el apoyo de dos legisladores de Movimiento Ciudadano.
El proyecto establece una bolsa de ingresos superior en 442 mil 804 millones de pesos a la prevista para 2026, con una parte importante proveniente de la recaudación tributaria y otra del financiamiento público.
Deuda millonaria, principal foco de confrontación
Uno de los puntos más controvertidos es la autorización para contratar hasta 1.7 billones de pesos de endeudamiento interno neto, además de un techo de deuda externa de 13 mil 500 millones de dólares.
La propuesta también fija límites de financiamiento para Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), dos empresas públicas que podrán recurrir a créditos dentro de los montos establecidos en el dictamen.
Desde la oposición surgieron cuestionamientos sobre el uso que tendrá el dinero prestado y la posibilidad de que el endeudamiento termine cubriendo gastos ordinarios, en lugar de traducirse en mayor inversión pública. También se advirtió sobre la presión que el pago de intereses puede ejercer sobre las finanzas nacionales.
La discusión coloca nuevamente sobre la mesa una pregunta central: cuánto margen tendrá el Gobierno para financiar sus compromisos sin incrementar los riesgos asociados al crecimiento de la deuda.
Morena defiende la recaudación y las proyecciones económicas
Los legisladores oficialistas sostuvieron que el esquema permitirá financiar las obligaciones del Estado, mantener los programas sociales y fortalecer los ingresos públicos sin establecer nuevos impuestos generales.
Entre los argumentos a favor destacó el combate a la evasión fiscal y a las prácticas irregulares en materia tributaria como vías para mejorar la recaudación.
El documento considera ingresos por aproximadamente 6.26 billones de pesos provenientes de impuestos, mientras que cerca de 1.48 billones corresponderían a financiamiento. El escenario económico oficial contempla un crecimiento del producto interno bruto de entre 1.5 y 2.5 por ciento para 2027.
El trámite legislativo continúa
Tras la aprobación en lo general, el dictamen debía continuar con la discusión de las reservas presentadas por los legisladores. Una vez concluido el proceso en la Cámara de Diputados, la minuta tendría que ser enviada al Senado para su revisión y votación.
La Ley de Ingresos será clave para definir de dónde obtendrá el Gobierno federal los recursos que necesita el próximo año. Sin embargo, el volumen de financiamiento autorizado y las dudas sobre su destino anticipan que el manejo de la deuda seguirá siendo uno de los temas centrales del debate presupuestario.
