Foto: Protección Civil Baja California

Las inundaciones arrasaron viviendas y vehículos en Ensenada. Los equipos de emergencia mantienen los operativos para localizar a las personas que siguen sin ser encontradas.

El paso de la tormenta tropical Rachel por Baja California dejó una tragedia en el municipio de Ensenada: ocho personas fallecidas y cuatro más desaparecidas, de acuerdo con el balance reportado por las autoridades el miércoles 14 de octubre.

Las intensas lluvias provocaron el desbordamiento de arroyos y fuertes corrientes de agua que sorprendieron a familias, arrastraron vehículos y ocasionaron severas afectaciones en viviendas y caminos. Las comunidades de Maneadero y distintas zonas rurales de Ensenada figuran entre las más golpeadas por la emergencia. 

Continúa la búsqueda de cuatro personas

Aunque los primeros reportes contabilizaban a más personas sin localizar, las labores de búsqueda permitieron recuperar cuerpos y encontrar con vida a un menor de 10 años. Sin embargo, cuatro personas permanecían desaparecidas al cierre del último informe.

Entre ellas se encuentran Rosa María Olivera Almazán, de 48 años, y Rosalinda Olivera Almazán, de 23, quienes fueron vistas por última vez en la zona de San Francisquito. También se busca a Óscar Ulloa, de 40 años, y a su hijo Adrián Caro Villares, de 12, quienes salieron a pescar en San Felipe y no regresaron.

Los trabajos de localización continúan en puntos donde las corrientes causaron mayores daños, con la participación de corporaciones de seguridad, personal militar y equipos especializados.

Despliegan miles de elementos ante la emergencia

Para atender la contingencia, las autoridades informaron del despliegue de aproximadamente 3 mil 570 elementos de distintas corporaciones, apoyados por aeronaves, vehículos y binomios caninos.

En Ensenada, la fuerza del agua dejó daños materiales considerables. De acuerdo con el reporte estatal, también se registraron afectaciones en cientos de viviendas de Ensenada y San Quintín, mientras que en Maneadero varias casas presentaron daños de consideración. 

La emergencia ha obligado a mantener las tareas de auxilio, evaluación de daños y búsqueda de personas, mientras las familias esperan noticias de sus seres queridos.

Las autoridades han reiterado el llamado a no intentar cruzar arroyos ni corrientes de agua, incluso cuando parezcan tener poca profundidad, debido a que las lluvias pueden generar crecidas repentinas y arrastrar personas y vehículos.