Ciudad de México.– La mayoría de Morena y sus aliados en la Cámara de Diputados aprobó este miércoles una nueva reforma a la Ley Federal del Derecho de Autor, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, que impone mayores responsabilidades a proveedores de Internet y plataformas digitales.
La reforma avanzó con 325 votos a favor, 114 en contra y una abstención en lo general. Posteriormente, en lo particular, fue aprobada sin modificaciones con 310 votos a favor y 97 en contra, por lo que continuará su trámite legislativo en el Senado.
Aunque el Gobierno y la mayoría oficialista insisten en que el objetivo es proteger a artistas y creadores frente al uso ilegal de sus obras, la oposición lanzó una advertencia que encendió el debate: el temor de que las nuevas facultades terminen convirtiendo a las plataformas en vigilantes y censores de lo que los usuarios publican en Internet.
La reforma establece responsabilidad secundaria para los proveedores de servicios de Internet cuando contribuyan, induzcan o tengan conocimiento directo de infracciones a los derechos de autor. También contempla que puedan suspender o retirar contenidos y, en determinados casos, servicios a usuarios reincidentes.
El punto que mayor preocupación generó son las sanciones económicas. Las plataformas que incumplan las nuevas obligaciones podrían enfrentar multas de hasta alrededor de 4.7 millones de pesos.
¿Proteger derechos de autor o abrir la puerta a la censura?
Desde la oposición se cuestionó que, bajo el argumento de proteger la propiedad intelectual, se otorguen mecanismos que podrían provocar que las plataformas prefieran eliminar primero y preguntar después, especialmente ante el riesgo de recibir sanciones millonarias.
El debate no es menor. Si una empresa puede ser castigada por no retirar oportunamente determinado contenido, el incentivo puede ser desaparecer publicaciones ante cualquier señalamiento, incluso antes de que exista una resolución definitiva sobre si realmente se violó la ley.
Ahí es donde aparece la preocupación por la libertad de expresión.
Legisladores de PAN, PRI y Movimiento Ciudadano señalaron que una legislación de este tipo puede afectar contenidos digitales como parodias, sátira, caricaturas y crítica política, particularmente cuando utilizan imágenes o materiales protegidos por derechos de autor.
Sheinbaum niega que se quiera censurar
La presidenta ha rechazado que su gobierno pretenda prohibir memes o perseguir la sátira política. En el caso de la reforma aprobada previamente por el Senado sobre el uso de la identidad gráfica gubernamental, Sheinbaum sostuvo que la intención es combatir fraudes cometidos mediante inteligencia artificial y no castigar la crítica política.
Pero mientras desde Palacio Nacional se insiste en que “no hay censura”, en el Congreso se aprobó una reforma que aumenta las obligaciones de las plataformas y contempla sanciones millonarias por no actuar frente a determinados contenidos.
Y ahí está el verdadero motivo de la polémica: no basta con decir que una ley no será utilizada para censurar; también debe quedar perfectamente establecido que no pueda utilizarse para hacerlo.
Porque en Internet, donde una publicación puede desaparecer en segundos y una cuenta puede quedar suspendida de inmediato, el riesgo no está solamente en lo que diga la ley, sino en quién tendrá la facultad de decidir qué contenido permanece y cuál desaparece.
La reforma fue aprobada por la mayoría oficialista y ahora será enviada al Senado. El debate, lejos de terminar, apenas comienza.

