Carlos Torres Torres, exesposo de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, anunció que acudirá ante las autoridades estadounidenses para aclarar los señalamientos que motivaron su inclusión en la lista de sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC). En un posicionamiento público, rechazó tener vínculos con la delincuencia organizada.
“Niego cualquier relación con grupo o actividad criminal alguna, dentro y fuera de México”, afirmó tras las medidas anunciadas por el Departamento del Tesoro estadounidense.
Como parte de su respuesta, Torres sostuvo que las acusaciones comenzaron con denuncias anónimas presentadas ante la Fiscalía General de la República en 2025. Según su versión, hasta ahora ninguna autoridad lo ha citado a comparecer para responder a esos señalamientos.
También aseguró que tiene interés en que concluyan las diligencias, pues considera que permitirán demostrar que no participó en los hechos que le atribuyen las autoridades de Estados Unidos.
Respecto de las empresas mencionadas por la OFAC, precisó que únicamente posee una participación del 30 por ciento en Vida Orgánica Tijuana, S. de R.L. de C.V., que opera el mercado de productos orgánicos “Vive Orgánico”, en la colonia Lomas de Agua Caliente, en Tijuana. De acuerdo con su declaración, el negocio registra ventas mensuales promedio de 570 mil pesos.
Su pronunciamiento se produjo después de que Washington lo señalara como un presunto facilitador de actividades del Cártel de Sinaloa. Torres rechazó esa versión y adelantó que realizará gestiones ante la OFAC y otras instancias para esclarecer su situación.
