INTERNACIONAL

Avanza en Nicaragua reforma para impedir la participación opositora en elecciones, como solicitó Ortega

Nicaragua avanza hacia la aprobación de una reforma, a inicios de agosto, para impedir que partidos opositores compitan en elecciones como lo solicitó el presidente Daniel Ortega.

La Asamblea Nacional y la autoridad electoral -controladas por el gobierno- comenzaron este miércoles a definir las leyes que, según la copresidenta Rosario Murillo, pretenden bloquear comicios «orientados por Estados Unidos».

«Ese es el tipo de elecciones que no volverán jamás», advirtió Murillo en declaraciones a un medio estatal, un día después de que Washington advirtiera que no se quedará de «brazos cruzados» frente a los planes de la «dictadura».

«Elecciones, sí, pero elecciones propias (…), de nuestro pueblo bendito, diseñadas, organizadas desde nuestra soberanía nacional, desde nuestra dignidad», añadió.

Las reformas serán votadas «en la primera semana de agosto» y apuntan a «no dejar ni un resquicio» para que no se «pueda meter la manipulación terrible de los imperios y sus lacayos», señaló por su parte el jefe del Congreso, Gustavo Porras.

En el simbólico acto por el 47 aniversario de la revolución sandinista, Ortega, en el poder desde hace casi dos décadas, descartó el domingo pasado realizar comicios donde compitan sus adversarios, a los que acusó de «vendepatrias» al servicio de Estados Unidos.

Su anuncio desató una oleada de condenas de organizaciones internacionales y gobiernos encabezados por Estados Unidos, principal socio comercial de Nicaragua que ya aplica restricciones de visa a numerosos funcionarios

El Alto Comisionado de la Organización de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, denunció una «erosión constante del Estado de derecho» en Nicaragua.

Ortega, un ex guerrillero de 80 años, lanzó su propuesta en momentos en que opositores en el exilio se mostraban esperanzados en que la presión internacional lograra comicios libres.

Busca «consolidar un régimen autoritario, permanente y dinástico» que «profundizaría el exilio y la migración», señaló en un comunicado un grupo de movimientos políticos nicaragüenses exiliados, que considera que la vía electoral es la única salida a la crisis.