TEPJF pide a legisladores perfeccionar elección judicial por voto popular
El presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), Gilberto Bátiz, dijo que toca a los legisladores perfeccionar la reforma judicial.
Esta semana, el Ejecutivo presentó al Congreso de la Unión una nueva iniciativa de cambios constitucionales en la materia, la cual prevé ajustes para la elección por voto popular de los jueces, magistrados y ministros, y posponer la contienda para 2028.
Al respecto, el magistrado presidente señaló: «ahora tocará a las autoridades correspondientes, tras la presentación de esta iniciativa, analizar con responsabilidad cómo perfeccionar esta implementación y cómo garantizar que la legitimidad democrática conviva con la independencia, la imparcialidad y la solvencia técnica de quienes impartimos justicia”.
Durante el tercer seminario de justicia electoral, el magistrado – quien fue electo en la primera elección judicial, en 2025- destacó que este mecanismo constituye un régimen especial por sí mismo y por tanto es importante dialogar en público el tema.
Igualmente sugirió estudiar todo lo relacionado a la inteligencia artificial y su impacto en los procesos electorales, porque la conversación pública ya no ocurre solo en las plazas, en los medios tradicionales o en los actos proselitistas de campaña.
Ahora, dijo, se da en entornos digitales, donde los algoritmos, los datos y la velocidad circula; esto puede ser un factor de mayor participación ciudadana pero también de un punto de distorsión del debate político.
En ese sentido se requieren reglas claras y proteger la libertad de expresión, pero al mismo tiempo evitar la manipulación deliberada, la suplantación de identidad y la desinformación que erosiona la confianza pública.
Asimismo pidió a los interesados en la justicia electoral encauzar los conflictos hacia el diálogo, la mediación y las soluciones oportunas.
Las instituciones, añadió Bátiz, deben ganarse la confianza de la ciudadanía y esto ocurre cuando los juzgadores saben escuchar, cuando los grupos históricamente excluidos encuentran vías efectivas de participación; cuando la tecnología sirve a la deliberación, y cuando los conflictos se atienden con oportunidad, imparcialidad, conocimiento, rigor técnico y con sensibilidad.

