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Un año de relación Sheinbaum–Trump: hechos frente al ruido político

ALMA GRANDE

Por Ángel Álvaro Peña

A un año de haber tomado posesión nuevamente como presidente de Estados Unidos, Donald Trump se ha convertido, contra todo pronóstico de sus detractores, en un aliado estratégico de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Lejos de los escenarios de confrontación que algunos auguraban, la relación bilateral avanza con pragmatismo y resultados, demostrando que cuando hay intereses comunes y visión de Estado, la ideología pasa a segundo plano.

Una muestra clara de esta sintonía es el rumbo que mantiene el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). El acuerdo no sólo se sostiene, sino que navega en buen puerto, con señales de estabilidad que benefician a las economías de los tres países. La coordinación política y económica ha evitado sobresaltos y ha confirmado que la cooperación regional sigue siendo prioritaria para ambas naciones.

Incluso en el terreno de la diplomacia internacional, el entendimiento ha quedado de manifiesto. La organización y proyección del Mundial —un evento de alcance global— ha servido como vitrina de coordinación y respeto mutuo, enviando un mensaje claro: México y Estados Unidos pueden trabajar juntos con eficacia cuando se antepone el interés común.

Frente a este escenario, la oposición mexicana parece limitada a “tirar por tirar”. Sus críticas no se sostienen en hechos, sino en el deseo permanente de ver una ruptura que simplemente no ocurre. Insisten en apostar al conflicto, pero la realidad es contundente: no lograrán enfrentar a Trump con Sheinbaum, porque ambos han optado por la ruta del entendimiento y la cooperación.

En el ámbito de la comunicación política, merece reconocimiento la labor de Jesús Ramírez, artífice de La Mañanera del Pueblo de la presidenta Claudia Sheinbaum. Este ejercicio ha resultado positivo para el país, pues mantiene informada a la ciudadanía, fija agenda pública y contrarresta los ataques sistemáticos de una oposición que, ante la falta de propuestas, recurre a la desinformación.

La Mañanera del Pueblo se ha consolidado como una herramienta clave para explicar decisiones, aclarar dudas y poner los temas nacionales en contexto.

En el plano de la seguridad pública, destaca también la figura de Omar García Harfuch, cuya labor al frente de esta materia ha generado resultados visibles y una percepción de eficacia que no pasa desapercibida en el escenario nacional. Su perfil técnico, disciplina operativa y capacidad de coordinación institucional lo han colocado como uno de los funcionarios mejor evaluados del actual gobierno. Más allá de cargos o coyunturas, su desempeño lo perfila como un actor con proyección nacional y lo posiciona, desde ahora, como una figura presidenciable dentro del reacomodo político que comienza a gestarse rumbo al futuro.

A nivel estatal, también es justo reconocer la labor de la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, quien ha asumido con responsabilidad el reto de gobernar una entidad compleja y estratégica. Su gestión avanza con orden, firmeza y una clara alineación con el proyecto nacional, lo que contribuye a la estabilidad política y al desarrollo del estado.

En suma, mientras algunos apuestan al conflicto y al desgaste, la realidad política muestra acuerdos, coordinación y resultados. Trump y Sheinbaum han demostrado que la relación bilateral puede ser sólida y productiva. La oposición puede seguir apostando a la confrontación; los hechos, una y otra vez, les desmienten.

 

PEGA Y CORRE. – El reciente episodio ocurrido en el Senado de la República reavivó la confrontación política en torno a la figura del exgobernador de Veracruz, Fidel Herrera Beltrán. Durante una intervención pública, el senador de Morena, Saúl Monreal Ávila, realizó afirmaciones en las que insinuó que el exmandatario habría sido corrupto y que incluso estuvo encarcelado, sin presentar pruebas documentales que sustentaran tales señalamientos.

Las declaraciones, emitidas desde la tribuna senatorial, generaron una reacción inmediata por parte de Fidel Herrera Borunda, hijo del exgobernador, quien calificó estos dichos como falsos y difamatorios.

Herrera Borunda fue enfático al aclarar que su padre nunca fue detenido ni enfrentó órdenes de aprehensión, ni en México ni en el extranjero, y que no existe sentencia judicial alguna que respalde las acusaciones vertidas por el senador zacatecano. Subrayó que no se trata de opiniones, sino de hechos verificables, y advirtió que convertir una mentira en “verdad mediática” representa una degradación del debate público.

Asimismo, calificó como una degradación política las argucias utilizadas desde el Senado para sembrar sospechas sin sustento y retó a Saúl Monreal a debatir públicamente en un foro abierto, donde se presenten pruebas y documentos que respalden cualquier acusación.

En su posicionamiento, Herrera Borunda también recordó la trayectoria pública de su padre y defendió su legado como gobernador de Veracruz, destacando su compromiso con el estado y el reconocimiento que recibió en vida por parte de amplios sectores sociales y políticos.

Desde una experiencia personal, quien escribe estas líneas puede dar testimonio directo de ese carácter. Cuando me desempeñé como secretario de Turismo en el Estado, tuve la responsabilidad de coordinar y gestionar la llegada de figuras de talla internacional, entre ellas Elton John, a Veracruz, como parte de la visión de Fidel Herrera Beltrán de proyectar al estado a nivel mundial. Así ocurrió el 8 de mayo de 2010, cuando el artista británico ofreció un concierto histórico en el estadio Luis “Pirata” Fuente, en Boca del Río, ante miles de asistentes, como parte de una gira internacional que incluyó a México. Más allá del espectáculo, el evento tuvo un profundo sentido social, ya que la recaudación por la venta de boletos fue canalizada al DIF estatal y destinada al Centro de Rehabilitación Especial del Estado de Veracruz (CREEVER), generando una derrama superior a los 20 millones de pesos en beneficio de niñas y niños con discapacidad.

El concierto superó las expectativas pese a los comentarios negativos, pues se cubrió en su totalidad la zona del estadio diseñada para su venta. Incluso, Elton John hizo una excepción con Veracruz y redujo considerablemente su tarifa habitual al conocer que el evento tenía un fin altruista. Trabajé muy de cerca con Fidel Herrera Beltrán y constaté su ímpetu, disciplina y empeño por impulsar a Veracruz y su proyección nacional e internacional. Asimismo, junto a Rosita Borunda, se fortaleció el trabajo del DIF estatal mediante innumerables eventos con un profundo sentido social. Saúl habla desde la soberbia por vendepatrias.

El caso abre un debate sobre los límites del discurso político y la responsabilidad de usar la memoria de figuras públicas fallecidas. Porque si algo quedó claro en el Senado es que no hubo pruebas, sólo insinuaciones. Y cuando la ligereza sustituye a los hechos, lo que se corrompe no es la historia, sino el debate. En ese terreno, las palabras del senador Saúl Monreal no exhiben a Fidel Herrera, sino su inmadurez política e ignorancia. Esta columna se publica los lunes, miércoles y viernes.