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Val’Quirico: ¿motor económico real o espejismo turístico?

“El éxito no da ni quita la razón a las cosas”. – Antonio Cánovas del Castillo.

A primera vista, Val’Quirico —el desarrollo arquitectónico inspirado en los pueblos medievales europeos y asentado en los límites de Tlaxcala con Puebla— parecería un experimento más de los muchos que pueblan la oferta turística nacional. Pero la realidad es contundente: ha dejado de ser solo una atracción estética para convertirse en un factor económico concreto en la zona conurbada Puebla–Tlaxcala.

Volumen de visitantes: cifras que no se pueden ignorar

Durante 2023, Val’Quirico recibió más de 1 150 000 visitantes, la mayoría nacionales, aunque también con presencia internacional. Esto lo convierte en uno de los destinos emergentes más visitados de la región central de México.

Este dato cobra mayor relevancia si se piensa en la población real del sitio: Val’Quirico no es un pueblo tradicional con miles de habitantes; datos oficiales del INEGI ubican a la comunidad en menos de 100 personas habitando permanentemente —una paradoja si se piensa que recibe más de un millón de visitantes al año.

Derrama económica: estimaciones y proyecciones

Si bien no existe una cifra oficial consolidada del gasto total de los visitantes específicamente en Val’Quirico, estimaciones de la Secretaría de Turismo ubican que el ingreso económico generado por los visitantes puede superar los 80 millones de pesos mensuales.

Eso equivale a más de 960 millones de pesos al año solo en derrama directa, sin considerar el efecto multiplicador indirecto en hoteles, transporte, comercio y servicios en Puebla y Tlaxcala.

Para ponerlo en perspectiva nacional, el turismo en México ha reportado cifras récord a nivel país, con ingresos de miles de millones de dólares y gasto promedio por visitante internacional que en algunos periodos superó 1 160 dólares por persona. Aunque estos datos son para el turismo internacional en general y no calculados solo para Val’Quirico, muestran el enorme potencial del gasto turístico cuando se canaliza correctamente.

Empleo e impacto regional

Más allá de los visitantes, Val’Quirico reporta aproximadamente 3 500 empleos directos y cerca de 7 900 indirectos, lo que lo sitúa como un motor de ocupación laboral en la zona circundante.

Esto transforma el proyecto de un “pueblo temático” a un generador de oportunidades de trabajo reales en sectores que van desde la hotelería y restauración hasta servicios logísticos y creativos.

Impacto en el Producto Interno Bruto local

Aunque no hay cifras oficiales desagregadas que cuantifiquen exactamente la contribución de Val’Quirico al PIB estatal, el hecho de captar más de un millón de visitantes y generar casi mil millones de pesos en derrama estimada anual, sumado a la creación de empleo, es algo que inevitablemente impulsa la actividad económica local, tanto en Tlaxcala como en la zona metropolitana de Puebla.

Para contexto, el turismo en Tlaxcala en 2025 mostró un importante crecimiento con más de 460 000 visitantes y una derrama que superó los mil millones de pesos en la entidad, aunque ese dato incluye varios destinos y eventos, no solo Val’Quirico.

¿Por qué no se replica este modelo en otras partes de México?

Si un ejercicio turístico y económico como Val’Quirico puede atraer más de un millón de visitantes y generar casi mil millones de pesos en derrama anual, parecería obvio que esto se pueda replicar en otros estados. Sin embargo, existen cuatro razones clave por las que esto no ocurre:

Visión integral vs. proyectos segmentados: Val’Quirico no es solo arquitectura bonita, es un polo con servicios, gastronomía, hospedaje y eventos. Muchas ciudades aún no entienden el turismo como un producto completo.

Financiamiento y riesgo: No todos los gobiernos y empresarios están dispuestos a invertir en proyectos de largo plazo que requieren sinergia y paciencia para madurar.

Coordinación interinstitucional: El proyecto funciona porque trasciende límites administrativos —impacta a Puebla y Tlaxcala— y requiere acuerdos entre niveles de gobierno y sector privado.

Valor agregado y diferenciación: Val’Quirico apuesta por una experiencia única; reproducir eso sin sentido de lugar y autenticidad puede resultar en proyectos sin alma ni atracción duradera.

Conclusión: un modelo con desafíos y lecciones

Val’Quirico representa hoy una de las historias de éxito más interesantes del turismo regional en México: más de 1.1 millones de visitantes, cientos de millones de pesos en derrama estimada y miles de empleos creados.

Pero también plantea una reflexión crítica: el éxito no está en copiar un estilo, sino en entender cómo articular experiencias turísticas con desarrollo económico y territorial real. La pregunta no es solo “¿por qué no hay otro Val’Quirico?”, sino “¿por qué no hay más proyectos con visión estratégica, colaboración y enfoque en resultados comunitarios?”

Si México aprende esa lección, no solamente podremos construir más destinos turísticos, sino más motores de desarrollo económico con impacto real y sostenible.

 

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